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La iglesia Católica advirtió hoy que de no cumplirse las garantías que han pedido, los obispos abandonarán el diálogo convocado en Nicaragua tras las protestas que dejaron a unos 63 muertos y centenares de heridos.

En una multitudinaria peregrinación celebrada este sábado, el cardenal Leopoldo Brenes dijo que los católicos tomarán la decisión de retirarse del diálogo e informar a la población los motivos, en caso de que no haya voluntad de cumplir con las demandas establecidas.

En el mensaje central durante la misa de hoy en la catedral de Managua, Brenes dijo que la iglesia Católica abandonará el diálogo nacional, convocado tras las protestas, en caso de que no se cumplan las garantías que demandaron, como el cese a la violencia, a la represión y a la libertad de expresión e información, entre otras.

"Quiero anunciarles, que los obispos de la Conferencia Episcopal el martes pasado, al decir que sí acompañaríamos el diálogo como mediadores y testigos, expresaron que al mes de instaurado este haríamos un alto para valorar la voluntad, la implementación y cumplimiento serio y real de los acuerdos a los que hayan llegado las partes. Si los obispos de la Conferencia Episcopal evaluamos que no se están dando estos pasos, informaríamos al pueblo de Dios, a quienes acompañamos, y les diríamos, que así no podemos seguir y que no se pudo", dijo Brenes. 

ras esta palabras, la multitud gritaba: "Que se vayan, que se vayan", en referencia al gobierno nicaragüense.

"Les pido hijos míos que seamos constructores de paz, de justicia y de libertad... en una sociedad dividida nunca hay progreso", dijo luego el cardenal Leopoldo Brenes.

Miles de personas de toda Nicaragua participaron hoy en una peregrinación en la capital y en una misa en la catedral de Managua para orar por los muertos en las protestas y pedir por la paz en este país.

"El demonio siempre es astuto y nos corresponde actuar diciendo la verdad. Y cuando el demonio es el rey de las tinieblas, quería que nos quedáramos en las tinieblas, pero Cristo es el rey de la luz", dijo Brenes en su mensaje, mientras miles de personas ovacionan sus palabras.

Por su parte, el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, dirigió una oración en la cual pidió a la virgen María interceder por la paz en una Nicaragua que está en un "valle de lágrimas" y en "incertidumbre".

La peregrinación y misa que hubo en Managua se efectuó sin ningún tipo de incidentes.

En el resto de departamentos de Nicaragua hubo réplicas de lo acontecido en Managua, según dijo Brenes.