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El respeto a la institucionalidad, la independencia de los poderes del Estado y conseguir un sistema electoral confiable son temas que deben ser incluidos en el diálogo nacional convocado por el Gobierno a raíz de la crisis generada por las protestas contra las reformas al seguro social, coinciden representantes de cámaras empresariales y el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez.

El proceso de diálogo tendrá como mediadores y testigos a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), entre ellos monseñor Álvarez, quien sostiene que el fin del diálogo debe ser la democratización del país.

“Es muchas veces difícil para nosotros poder estar en el centro y buscar cómo consensuar, ser puente entre unos y otros para poder ir encontrando una ruta que nos lleve a dialogar sobre, principalmente, los problemas más importantes de nuestra Nicaragua”, dijo Álvarez este martes durante la homilía al celebrar una misa en la parroquia San José Obrero, de El Tuma–La Dalia, Matagalpa.

Según el obispo, los temas a tratar en la mesa de diálogo son primordialmente “la democratización de nuestro país, la institucionalidad, es decir donde los poderes del Estado realmente sean independientes, conformados con personas honorables y notables que le garanticen al pueblo vivir y trabajar en paz y libertad dignamente”.

El pasado lunes, el presidente Daniel Ortega dijo que el diálogo sería sobre temas como justicia social, economía y seguridad. “Está pendiente la instalación de un diálogo para tratar temas que tienen que ver con la justicia social económica y la seguridad de los nicaragüenses, que tiene que ver con la justicia en relación con estos hechos condenables que se han conocido, son situaciones que tienen que ser investigadas (muertes de jóvenes), que están siendo investigadas”, expresó el presidente en un acto público en Managua.

La democracia

El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Michael Healy, sostiene que “no puede haber justicia social sin democracia” y no se puede limitar los temas a tratar en un diálogo, sino que este “debe ser abierto”.

“El Gobierno debe llevar buena voluntad a ese diálogo, el pueblo se ha pronunciado y quiere justicia y democracia. La Iglesia y el pueblo lo que quieren es ver resultados pronto, el Gobierno tiene que entrar a ese diálogo sabiendo que tiene que ceder”, afirma Healy.

Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), coincide con Healy y agrega que en el diálogo se debe abordar “el futuro democrático del país y la libertad de expresión y de prensa”.

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José Antonio Baltodano, presidente del Grupo Mercon, dice que será la Conferencia Episcopal quien pondrá los temas sobre la mesa, y para eso está recibiendo propuestas de todos los sectores. “Entiendo que estos van a tener que incluir la democratización del país, de eso no hay duda”, enfatizó.

Monseñor Rolando Álvarez.

Elecciones confiables

Conseguir un Poder Electoral confiable es otro de los temas que más urge abordar en el diálogo entre el Gobierno, el sector privado, los estudiantes y la sociedad civil, dice monseñor Álvarez.

En el diálogo es necesario tratar estos temas “para poder en el momento correspondiente elegir libremente a las autoridades que vayan a regir los destinos futuros de este país, hacerlo con garantías absolutas de tener elecciones justas y transparentes donde se respete el voto y la voluntad de cada uno de los nicaragüenses”, expresó el obispo.

Este diálogo, según el presidente de Upanic, representa la oportunidad de “conseguir una Nicaragua donde los ciudadanos puedan elegir libremente sin correr el riesgo de que alguien manosee sus votos; esto tiene que ver con una nueva Ley Electoral”.

Justicia para las víctimas

El presidente Daniel Ortega dijo el lunes estar comprometido con el diálogo nacional “en cualquier circunstancia que se presente, aun en la más difícil”, y que un tema es la justicia y la investigación de los “hechos condenables que se han producido”, refiriéndose a las víctimas de las protestas.

Según organismos de derechos humanos, las protestas de entre el 19 y 22 de abril dejaron entre 40 y 58 muertos, pero aún hay una lista de más de 10 desaparecidos y al menos tres jóvenes están en cuidados intensivos en los hospitales. Las investigaciones para determinar quiénes son los culpables de estas muertes deben ser transparentes e independientes, coinciden los presidentes de Upanic y Cadin.

“Las investigaciones deben ser totalmente independientes, no se puede poner a investigar a los mismos ejecutores. Debe haber una investigación a fondo donde verdaderamente salgan los culpables, las personas que hicieron esta atrocidad”, comenta el presidente de Upanic, Michael Healy.

Las investigaciones, a criterio de Sergio Maltez, presidente de Cadin, deben encontrar a los culpables, suspender a los mandos policiales involucrados, garantizar los derechos de los ciudadanos y que no haya represalias en su contra.

Ambos coinciden en que se debe permitir la llegada de organismos internacionales para que puedan investigar por su cuenta.

“Lo que tenemos que asegurarnos es que al final de este diálogo tengamos un país demócrata, eficiente, pero al mismo tiempo que nunca más volvamos a tener eventos donde mueran tantos jóvenes en estas circunstancias”, agregó Healy.

Paz y libertad

El diálogo aún no tiene fecha de inicio, ni temas definidos a tratar, pero la Iglesia se muestra confiada en que se puedan obtener los mejores resultados para el país.

“Todo esto no es fácil y lo estamos haciendo por ustedes, lo estamos haciendo como pastores del pueblo de Dios al que acompañamos, para que ustedes y todos nosotros un día podamos vivir y trabajar en paz y en libertad”, concluyó monseñor Álvarez.

Algunos medios de comunicación han informado que los representantes del sector empresarial en el diálogo, serán Jaime Rosales, María Nelly Rivas, Mike Healy y José Adán Aguerri.

Consultamos a Jaime Rosales y respondió que prefería no opinar, que el Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada) habla por ellos y eso es lo que respaldan.