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El recelo y la desconfianza empiezan a causar estragos en las ventas de la carne de cerdo, que se ha visto disminuida ante el temor de la población por contraer el virus de la gripe porcina, a pesar de que hasta el momento no se ha reportado ningún caso de la enfermedad en nuestro país.

Según Juan Ruiz, administrador del Matadero de cerdos Procersa, desde el sábado las ventas a los comerciantes de los distintos mercados capitalinos han diminuido en un 20%, ya que la población no está demandando de igual forma el producto.

“La gente no debe sentir temor, porque nosotros no compramos cerdos en el exterior, la mayoría provienen de El Ayote, de El Rama, de Río Blanco, de Boaco, de Camoapa y de toda la zona del norte”, indicó Ruiz, quien también aseguró que Procersa es el único matadero de cerdos certificado por el Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor.

En pie a menor precio

Las pequeñas economías familiares dedicadas a la crianza de cerdos, también están siendo golpeadas, ya que están vendiendo los animales en pie a menor precio.

“Nosotros estamos comprando más cerdos porque los campesinos han bajado los precios por temor de que se les mueran sus animales y pierdan toda la inversión que hicieron en la crianza, pero lo que es el sacrificio de los animales sí lo hemos reducido, porque la demanda de los mercados no está como antes por el problema de la gripe”, refirió Ruiz.

Según el administrador de Procersa, aunque las ventas a los comerciantes de los mercados y puestos de carne han decrecido, la comercialización a las Empresas de Embutidos, como Delicarne, Bavaria, Delmor y los supermercados no ha registrado ninguna variación, porque se trata de productos procesados.

Como una medida para asegurar a la población que visita los mercados en busca de carne, Procersa ha enviado volantes a todos los puestos donde se comercializa este producto, donde informan que son autorizados por el Mag-For, y recomiendan no consumir la carne de dudosa procedencia.

En los populosos mercados los comerciantes señalan que el consumo de la carne de cerdo ha mermado.

“Ayer y hoy las ventas han estado palmadas, porque la gente cree que por comer carne se pueden enfermar, pero es necesario que sepan que todo aquí está limpio, porque le compramos directamente al matadero autorizado”, afirmó Norma López, comerciante del mercado Mayoreo.

Para Ángela Serrano, vendedora de carne de cerdo en el mercado Mayoreo, la influenza porcina está afectando el bolsillo de los comerciantes, porque “las personas no están buscando el producto como lo hacen normalmente”.