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Decenas de personas se manifestaron en contra del hospital Cruz Azul por presuntamente ser responsable en la muerte del estudiante de secundaria Álvaro Conrado, al no atenderlo luego de que fuera herido de un impacto de bala en su cuello, durante las protestas de abril.

El plantón se realizó ayer en la mañana frente a la sucursal central de este hospital, ubicado en la colonia Largaespada, en el antiguo centro de la capital. El personal del centro de atención médico es señalado por los padres de Conrado de negarse a atenderlo cuando llegó con un disparo en la garganta. La negativa de los doctores terminaría en la muerte del adolescente minutos después, señalan.

El joven, de 15 años y alumno de quinto año de secundaria, ayudaba a suministrar agua a los estudiantes que se enfrentaban contra los antimotines en las protestas en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), el pasado 20 de abril.    

Hombres y mujeres con banderas de Nicaragua se aglutinaron y exigieron a las autoridades de este hospital que respondan por la presunta negligencia. Por más de una hora los manifestantes gritaron las consignas: “No era delincuente, era estudiante” y “Justicia para Álvaro”.

Una de las protestantes les recordó a los médicos de este hospital que la Ley General de Salud (Ley 423) obliga a los hospitales a atender a cualquier herido. “Ustedes incumplieron la ley e incumplieron su juramento”, expresó la ciudadana.

Los manifestantes demandaron la presencia de las autoridades  del hospital Cruz Azul, pero ninguno atendió a los protestantes ni a los medios de comunicación presentes.

Dolor por muerte de Álvaro

Yadira Miranda, una de las manifestantes que llegó al plantón, demandó que la muerte de Álvaro Conrado no quede impune. “Soy madre de un niño también y me duele mucho y he llorado a este niño. No tenía ningún tipo de armas el día que andaba ayudando a los estudiantes. Lo mataron de un escopetazo y si lo hubieran atendido en este hospital posiblemente él estuviera con vida”.

Uno de los médicos, que trabaja en la parte privada del hospital Cruz Azul, afirmó que está en contra de que se niegue la atención a los pacientes por cuestiones políticas, pero no opinó sobre el caso de Conrado porque ese día no estaba en servicio. “Yo atendería a cualquier persona de donde venga. No sé qué pasó, pero se le tuvo que dar atención a Conrado”, señaló el médico al recordar que es parte del juramento hipocrático ofrecer atención sin distingo.