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El Ministerio de Salud, Minsa, elevó ayer la alerta decretada el viernes pasado en el país a “emergencia nacional”, ante la expansión del brote de influenza porcina en los continentes americano y europeo.

En tanto, el Presidente de la República, Daniel Ortega, en su calidad de presidente pro témpore del SICA, convocó hoy, en Managua, a una reunión “extraordinaria” a los ministros de Salud de la región y de República Dominicana, para coordinar medidas de vigilancia a nivel terrestre y aéreo, y definir un fondo regional que permita hacerle frente a la enfermedad que ya tiene en aprietos a México y al sur de Estados Unidos.

A esa reunión también asistirán representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el país, entre éstos el embajador de México en Nicaragua, Raúl López.

“Ese encuentro eleva aún más el nivel de actuación del país ante el brote… hay que recordar que al tener la influenza porcina en el continente americano, nos pone en una situación delicada, así que estamos actuando como si el brote ya lo tuviéramos acá (en el territorio nacional y en la región)”, destacó el titular del Minsa, Guillermo González.

De acuerdo con el ministro, el estado de emergencia implica, a nivel nacional, no sólo la permanencia del reforzamiento de la vigilancia en fronteras, puertos y Aeropuerto Internacional, sino también la identificación casa por casa de casos de gripe común o tos; la verificación del equipamiento con el que cuentan las unidades de salud y la capacitación de por lo menos 30 mil brigadistas comunitarios en lo que resta de la semana.

Partida adicional

Aparte de eso, conlleva a la aprobación de una partida adicional presupuestaria para poner en marcha las medidas que amerite la evolución del brote. Aunque el monto se definirá hasta mañana.

El funcionario aseguró que de momento no hay casos confirmados ni sospechosos de influenza porcina en el territorio.

“Por las vías oficiales no se nos han informado ni siquiera casos en Centroamérica, y me refiero como vías oficiales a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Si hubiera casos confirmados o sospechosos, con franqueza se los haríamos saber, aunque claro, no por eso no vamos a tomar medidas más agresivas”, insistió.

Equipan al Aeropuerto

González calificó de infundada una nota de un canal de televisión. “En Nicaragua no hay ningún caso sospechoso, repito: no los hay. Pero estamos tomando medidas para evitar sorpresas, en el Aeropuerto se está reforzando el equipo de salud y se sigue fichando a toda persona que entra procedente de todo país donde ya hay casos confirmados y sospechosos de influenza porcina, de manera que sabemos dónde ubicarlos y ellos saben cómo llegar a nuestras unidades de salud”, enfatizó.

González apuntó que, de momento, no se prevé la cancelación de vuelos provenientes de México, Estados Unidos, Colombia y Europa. “Eso sigue sin contemplarse”, refirió el titular.

El gerente general de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), Orlando Castillo, confirmó a EL NUEVO DIARIO que los vuelos se mantienen “fluidos”.

Castillo comentó que “la gente sigue viniendo, eso sí, la gente del Minsa, Migración, Mag-For y Sinapred… está atenta a las entradas internacionales, esos equipos tienen a su disposición incluso mascarillas por cualquier eventualidad”, detalló.

Virus es urbano y no tiene vacuna

En los hospitales locales, en tanto, hay ventiladores y equipos médicos orientados a aislar los casos que se presenten para observarlos y tratarlos.

“No tenemos vacunas contra la influenza porcina, al igual que México, en caso de que se nos presente un paciente con la enfermedad o con síntomas similares, de entrada lo hidrataríamos y lo trataríamos de acuerdo con el estado clínico, porque no hay vacunas y no hay un antiviral que esté funcionando para reducir su agresividad”, admitió González.

El ministro ratificó, la tarde de ayer, que los neumólogos e infectólogos locales están coordinándose para tratar oportunamente los casos que se presenten.

Además, el Minsa está movilizando a sus 25 mil trabajadores, especialmente hacia las ciudades más habitadas, “porque el virus es urbano, se propaga en horas y con más facilidad en aglomeraciones de gente. Entonces la cobertura irá, desde las ciudades con más aglomeración de personas, hasta llegar a las cabeceras más importantes del país, de forma que al final de la semana se tenga cubierto el Centro y el Pacífico nicaragüense”, explicó González.

El doctor José Luis Pérez, Director de Preparación para la Repuesta, del Sinapred, anotó que de detectarse casos en las ciudades del país, se haría efectivo “un distanciamiento social”.

Es decir, “se tendrían que evitar salidas innecesarias de los hogares, evitar concentraciones públicas, sean de carácter social, cultural, político, religioso o deportivo, porque donde hay más personas, es más fácil que el virus se pase con rapidez”, subrayó.

Pérez recordó que, por lo pronto, el plan de contingencia con el que cuentan ante el riesgo de influenza pandémica, que lidera el Minsa, está planificado para una pandemia.

“Está estructurado de tal manera, que en el momento oportuno --como vaya evolucionando el comportamiento del virus o cuando ya lo tengamos-- ya el plan dicta medidas específicas para cada una de las instituciones que pertenecen al Sinapred”, resumió.

El vicetitular del Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For, Benjamín Dixon, añadió que en términos de ese plan están “revisando” y tomando muestras de todo cargamento que llega a fronteras, puertos y aeropuerto. “Esto es algo que hemos venido haciendo normalmente, pero ahora contamos con refuerzos de otras instituciones como DGA y Sinapred”, puntualizó.

Mascarillas “vuelan”

El ministro de Salud, Guillermo González, reiteró que de momento no es necesario “masificar” la colocación de mascarillas en el país. “Ese sería un gasto de más en este momento”, aseguró.

No obstante, en la capital la población ya está equipándose con ese producto. El Presidente de la Asociación de Farmacias Unidas de Nicaragua (AFUN), Alberto Lacayo, comentó ayer a EL NUEVO DIARIO que “todo el mundo está tras las mascarillas, a tal punto que se agotaron en un solo día”.

“En mi farmacia tenía unas 600 mascarillas desde hacía tres o cuatro meses, porque la buscan los estudiantes de Medicina y Enfermería, y ayer todas se me fueron, incluso he estado pidiendo que me surtan del producto y las distribuidoras locales a las que he acudido tampoco tienen”, afirmó.