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El que diversos sectores de la sociedad de Nicaragua estén pidiendo un diálogo y una investigación independiente y creíble sobre las muertes en las protestas de abril, “es una muestra de que el país vive una crisis, y esa crisis solo puede ser superada mediante un diálogo constructivo y abierto, sin exclusiones y bajo observación internacional”, sostiene Antonia Urrejola, la relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El 26 de abril, la CIDH solicitó al gobierno nicaragüense ingresar al país para iniciar una investigación, pero el Gobierno les contestó que debían “aguardar el avance de los procesos internos”. La Asamblea Nacional anunció la creación de una Comisión de la Verdad y el Ministerio Público inició una investigación de oficio sobre las muertes, lesiones y saqueos a comercios, pero sobre estas iniciativas oficiales “hay muchas dudas sobre la credibilidad”, comentó Urrejola al ser entrevistada por El Nuevo Diario este viernes vía telefónica.

La comisionada y relatora de la CIDH dice que insistirán en solicitar al Gobierno que les permita ingresar a Nicaragua, a realizar una investigación porque esta “puede contribuir al establecimiento de un diálogo amplio y constructivo”.

Mientras, la CIDH seguirá observando la situación de la nación nicaragüense a través de una sala especial, habilitada el jueves pasado. 

¿Cómo funciona esta sala de monitoreo de los derechos humanos en Nicaragua, cuántas personas la integran y de dónde reciben la información?

La Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada es una herramienta de trabajo prevista en el Plan Estratégico de la CIDH para activar en los casos más graves o que exigen atención especial.  Desde allí se toman decisiones estratégicas con la finalidad de hacer uso de todo el potencial de herramientas disponibles en la CIDH, de manera articulada, a fin de ampliar la defensa de los derechos humanos. Está compuesta por el personal de la Secretaría Ejecutiva, bajo mi coordinación como relatora país. La información llega desde las organizaciones de la sociedad civil, entidades estatales, académicas, medios de prensa, organismos internacionales y desde las propias autoridades.

Jornadas de protestas en Nicaragua. Foto: Bismarck Picado/END

Hasta este momento, ¿qué información en concreto han obtenido y cuántos muertos han podido confirmar?

La información que tenemos es de 43 personas fallecidas en el marco de las protestas, junto con un número importante de lesionados y heridos. Hemos recibido denuncias de detenciones arbitrarias, falta de atención médica a los manifestantes heridos en un inicio. Además, hemos recibido información de periodistas amenazados en el ejercicio de su profesión. También se nos ha llamado la atención sobre la particular situación de los niños, niñas y adolescentes, en especial de los estudiantes en el marco de las protestas. Dicho lo anterior, nos preocupa la falta de claridad sobre el número exacto de personas detenidas en el marco de las manifestaciones.

La CIDH solicitó ingresar a Nicaragua para evaluar lo sucedido, pero el gobierno contestó que debían “aguardar el avance de los procesos internos”. ¿Cómo valoran esta respuesta?

En primer lugar, valoramos que el Gobierno haya dado respuesta a nuestra comunicación del 26 de abril relacionada a la visita de trabajo a Nicaragua. Valoramos el llamado a un diálogo nacional abierto a todos los sectores sociales y el rol que jugará la Conferencia Episcopal. Valoramos también los anuncios relativos a crear una Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, la creación de un Comité de Víctimas en el marco de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y la información de que el Ministerio Público ha iniciado una investigación formal sobre los hechos ocurridos en el marco de las protestas de abril pasado. Entendemos que el Gobierno espera que sus instituciones funcionen y por ello solicita a la CIDH aguardar el avance de estos anuncios. Sin embargo, la CIDH insiste en su solicitud de visita. Creemos que es fundamental visitar el país, estar en el terreno, escuchar a las víctimas y sus familiares, dialogar con las diversas instituciones estatales y la sociedad civil. Hay muchas dudas sobre la credibilidad de estos anuncios.

Estamos convencidos que una visita de la CIDH puede contribuir al establecimiento de un diálogo amplio y constructivo. Asimismo, creemos que podemos apoyar para que las distintas iniciativas anunciadas cumplan con los estándares internacionales en materia de derechos humanos, muy especialmente en relación a una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial sobre los hechos de violencia sucedidos y la conducta policial durante las manifestaciones, sea por acción u omisión, y establecer las sanciones correspondientes. La Comisión de la Verdad, para ser efectiva, también debe cumplir con algunas garantías de autonomía e independencia.

El sector privado de Nicaragua pidió que haya una investigación “independiente y creíble” sobre las muertes. ¿Cómo valoran esa petición de varios sectores y cómo se interpreta el hecho que el gobierno se niegue a una investigación internacional?

El país debe transmitir un mensaje claro de que está abierto al escrutinio internacional. Lo que está ocurriendo hoy en el país debe ser visto como una oportunidad para todos. El hecho de que distintos sectores de la sociedad nicaragüense, estudiantes, empresarios, organizaciones de derechos humanos, la Iglesia católica y otros estén llamando a un diálogo y a una investigación independiente y creíble es una muestra de que el país vive una crisis. Y esa crisis solo puede ser superada mediante un diálogo constructivo y abierto, sin exclusiones y bajo observación internacional. Los países avanzan cuando se logra saber la verdad y se sanciona a los responsables y se logran acuerdos en temas fundamentales, en bien del país. Los órganos nacionales deben ser céleres en las investigaciones de las muertes, prioritariamente. Ese es el reto que hoy tiene Nicaragua. La CIDH ofrece colaboración para generar mecanismos que den credibilidad a todos los sectores.

¿Por qué es importante que un órgano como la CIDH venga a Nicaragua a investigar lo sucedido?

Lo importante es tener un acompañamiento internacional para generar credibilidad. En un conflicto con esta amplitud, cuanta más transparencia, mejor. Las investigaciones deben ser independientes y creíbles para servir efectivamente a la construcción de confianza pública. Además, deben respetar los estándares y obligaciones internacionales del Estado.

Según la información que han obtenido hasta hoy, ¿qué violaciones a los derechos humanos se han cometido puntualmente desde que iniciaron las protestas?

En ambos comunicados que hemos hecho, hemos señalado nuestra preocupación en relación al derecho a la manifestación pacífica, a la libertad de expresión y al deber de las fuerzas de seguridad de actuar bajo protocolos de actuación claros, que garanticen el uso adecuado, progresivo y proporcional de armas menos letales. Asimismo, hemos hecho un llamado al Estado de Nicaragua para que realice una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial sobre los hechos ocurridos, sancione a los responsables y repare a las víctimas. Con la información que disponemos hasta ahora, estos son los temas de derechos humanos sobre los cuales llamamos la atención al Estado de Nicaragua.

Antimotines durante las protestas en Nicaragua. Orlando Valenzuela/END -

Al final de sus investigaciones, independientemente que les dejen ingresar al país o no, ¿van A emitir algún comunicado o condena?

La CIDH tiene distintos mecanismos para monitorear la situación de derechos humanos en un país. Uno de esos mecanismos son precisamente las visitas a los países. Pero, existen numerosos otros mecanismos, como los comunicados, las cartas con solicitudes de información al Estado y otros. Seguiremos atentos a cómo se va desenvolviendo la actual situación y evaluaremos qué mecanismos adoptar en su momento y de acuerdo a las circunstancias y nuestro mandato.

¿Cómo valoran el proceso de diálogo que ha convocado el gobierno, teniendo como mediadores a la Iglesia Católica, y qué espera la CIDH de este proceso?

Tiene que ser amplio, transparente, democrático e inclusivo. Estamos dispuestos a colaborar y apoyar para que sea efectivo en atender a los reclamos de la sociedad nicaragüense.

Dialogó iniciará “en los próximos días”

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez, aseguró anoche en entrevista a la cadena de televisión CNN en español, que “en los próximos días estará instalada la sala de diálogo” en Nicaragua e insistió en que el objetivo principal es la democratización del país.

“Para un diálogo las partes tienen que ir de acuerdo en conseguir un único objetivo. Lo importante de este diálogo es que nadie llegue a boicotear este objetivo, no nos podemos perder en temas sectoriales, gremiales, en temas que son importantes, pero que son secundarios. El tema fundamental es cómo sacar a Nicaragua de un atolladero institucional, de una degradación absoluta de la democracia en los últimos años”, afirmó Báez.