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Familiares de Denis Francisco Molina, ejecutado por encargo, exigieron al Poder Judicial que se haga justicia en este caso, donde Ernesto López Mayorga es el principal sospechoso de ser el autor intelectual del crimen y quien podría salir libre, al igual que el segundo implicado, Germán Huete, por vencimiento de término para su detención preventiva.

Según Miurel Aráuz Figueroa, viuda de Molina, los abogados de López han utilizado una serie de tácticas dilatorias legalistas para reprogramar el juicio en tres ocasiones, y lograr que se venza el término de detención establecido a cumplirse el 13 de mayo, para que los acusados sean puestos en libertad.

Esto puede suceder si el juez que lleva la causa admite otro aplazamiento del caso, que hoy tiene audiencia.

Carlos Alberto Guadamuz, abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, explicó que si bien el caso continuará aunque los sospechosos sean puestos en libertad, esto significa una ventaja que bien podrían utilizar para escapar, por lo que se considera importante que el proceso se realice lo antes posible, para que esto no se convierta en otro caso de impunidad.

Doris Escalona, asesora de la viuda, recordó que Denis Molina era contralor general de la empresa Bimbo Nicaragua, y descubrió una serie de anomalías en la contabilidad, reflejándose en gastos injustificados de combustible, salida de materiales sin autorización, así como facturas falsas. Cada cosa señalaba a Ernesto López Mayorga, Gerente de Logística de la empresa.

Luego de amenazas contra Molina por parte de López, finalmente llegó la muerte por la espalda al contralor, quien mientras almorzaba, recibió un balazo en la cabeza el 6 de febrero de este año, una semana antes de entregar el informe final de auditoría.

Las investigaciones policiales implicaron a cuatro personas como parte del plan para cometer el crimen, sin embargo, sólo fueron admitidas las acusaciones contra el gerente de logística y accionista de la Bimbo, Ernesto López Mayorga, y a Germán Huete, a quien se señala de haber subcontratado al sicario.

Marcial Cabrera, dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores de la Alimentación, extendió su apoyo a la viuda y a sus dos hijos, a los que dejaron sin su padre. El sindicalista también exigió que se aplique la ley y no se deje libre a los asesinos. Así mismo, consideró necesario que la empresa se pronuncie en este caso, donde personal administrativo fue protagonista de este terrible drama.