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Kevin Dávila, la víctima mortal 46 de las protestas en Nicaragua, recibió un balazo en la cabeza cuando dejaba víveres a los protestantes en Nicaragua, relataron hoy sus familiares durante la vela.

A Dávila, de 23 años, le dieron el balazo el 21 de abril, pero murió anoche, en el hospital Lenín Fonseca, en Managua.

Esta tarde ha sido su sepelio.

Dávila estudiaba tercer año de la carrera de Veterinaria en la Universidad Nacional Agraria (UNA), en Managua.

El fatídico día en que le dieron un balazo en la parte derecha de su cabeza, Dávila había salido de su casa junto a sus primos a dejar víveres a los protestantes de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Según testigos, al pasar por los semáforos de la colonia Miguel Gutiérrez, un disparo le entró por su cabeza, dejando al joven tendido en el suelo de forma inmediata.

"Mi primo luchó contra la muerte por 15 días. Sus familiares pedían al Altísimo por su salud, pero al final decidió llevárselo. Es un golpe duro para la familia, en especial para sus padres, quienes estuvieron pendientes de él", dijo Uriel Dávila, primo de la víctima.

Kevin Dávila ha sido sepultado estelunes. Nayira Valenzuela/END

El Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), anunció hoy que -incluyendo a Dávila- en las últimas horas confirmó dos muertes más por las protestas, elevando el número a 47.

La Coordinadora Universitaria, en tanto, rechazó este lunes participar en un diálogo mientras continúen los ataques a los manifestantes.

En paralelo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha solicitado visitar Nicaragua, dijo hoy que le "alarma" la alta cantidad de muertes que dejan las protestas en este país, que comenzaron el 18 de abril.