•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El sacerdote Jairo Velázquez, párroco de la iglesia Santa Catalina, en Catarina, participó en una asamblea con la población convocada por el alcalde Eddy Gallego, buscando apaciguar los ánimos de la población y evitar que ocurra otra situación de violencia como la ocurrida el domingo último.

“Las protestas y las demandas son justas y correctas, pero no deben salirse del orden ni de la ley. Hay que expresarnos libremente pero con madurez, sin confrontarnos, porque todos aquí nos conocemos, somos familiares, tenemos relaciones de parentesco y por situaciones como esta no vale la pena ponerlas en riesgo o crear enemistad”, dijo el religioso.

Habitantes del poblado sufrieron por los gases lacrimógenos lanzados por policías antimotines la noche del domingo, cuando intentaban dispersar a ciudadanos que protestaban contra el Gobierno en la rotonda que está a la entrada.

El alcalde Gallego llamó a mantener la paz para evitar daños a la economía local, porque “somos un pueblo turístico… debemos tener cordura”.

En Niquinohomo

Este lunes la bandera azul y blanco aún estaba amarrada a la estatua de Sandino, en la entrada de la ciudad de Niquinohomo, donde un grupo numeroso de pobladores, integrado por jóvenes estudiantes y adultos seguían protestando y custodiando el monumento al héroe nacional.

El sacerdote Edwin Román, de Niquinohomo y la alcaldesa Janneth Pérez llegaron a un acuerdo para mantener la calma, pero al anochecer había pobladores con lanza morteros y bombas molotov, alrededor de barricadas que bloqueaban los accesos a la ciudad.

Monumento al Héroe Nacional Augusto C. Sandino, en Niquinohomo. Oscar Sánchez/END

Lo acordado por el padre Román y la alcaldesa, es que la Policía no atacará a quienes protestan en el plantón.

“Está bien que ya no nos vuelvan a agredir, pero el pueblo de Niquinohomo, tierra natal de Sandino, ya se levantó y así se quedará hasta que acabe la represión del Gobierno”, dijo uno de los líderes de la protesta que se identificó solo como J.J.

La alcaldesa confirmó el acuerdo y llamó a la calma, invitando a reanudar las clases y limpiar las calles este martes. 

Monimbó intranquilo

El Movimiento 19 de Abril de Masaya considera difícil el establecimiento de un diálogo, si el Gobierno “ordena reprimir las manifestaciones pacíficas”, declaró Yubrank  Suazo, dirigente de esta organización.

Jairo Velázquez, párroco de la iglesia Santa Catalina, en Catarina. Óscar Sánchez/END

Suazo dijo que se preparan para respaldar la manifestación de este miércoles en Managua y lamentó “la emboscada de la que fueron víctimas, incluso niños, familias que viajan entre Catarina y Masaya en respaldo a las protestas pacíficas; fueron atacadas cobardemente por los antimotines y paramilitares del Gobierno”.

Suazo leyó un comunicado en el atrio de la iglesia San Sebastián de Masaya, acompañado por Alejandro Quintanilla. Ambos son estudiantes y encabezan el movimiento en este departamento, donde la comunidad de Monimbó les ha respaldado.

En su pronunciamiento, el Movimiento 19 de abril de Masaya demandó el ingreso al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),  para que encabece al equipo investigador de los hechos de violencia y que pueda concluir, quiénes son los responsables de las muertes.

“No tiene valor, ni sentido la llamada ‘Comisión de la Verdad’ creada por el Gobierno, porque sus integrantes no tienen la moral para cumplir el compromiso que se les asigna. La CIDH debe venir al país a verificar lo que está pasando”, expresó Alejandro Quintanilla.