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El cardenal José Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, reconoció que los hechos de violencia de los últimos días “no dejan de obstaculizar el propio desarrollo del diálogo”, cuya fecha de inicio no ha sido anunciada, pero afirmó que los obispos continuarán trabajando para que este se realice.

Los obispos se están reuniendo constantemente, indicó el Cardenal. “Tenemos la impresión de que vamos como en un túnel al cual no le vemos salidas y mucha oscuridad; sin embargo, como hombre de fe pienso que al final del túnel hay una pequeña hendija, la cual podemos abrir”, comentó.

La Iglesia Católica es mediadora y testigo del diálogo convocado por el Gobierno a solicitud de la empresa privada.

“Se trabaja para ir preparando la convocatoria (al diálogo)”, indicó el cardenal Brenes, quien este martes habló con periodistas en su casa de Managua.

En León, monseñor Bosco Vivas, recibió a estudiantes del Movimiento 19 de Abril de la UNAN- León, quienes le entregaron un documento con las demandas que hacen al Gobierno.

“Ya los obispos nos hemos adelantados a algunos de estos requerimientos, como es que no haya represalias, de que se deje la manifestación libre y pacífica en las calles donde los jóvenes quieran expresarse, que no haya provocaciones que puedan causar más muertes”, informó el obispo.

Monseñor Jorge Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada, se pronunció a favor de la paz y la justicia, mientras continúan las protestas ciudadanas exigiendo una investigación verdadera de las muertes en abril.

“El deber de nosotros, como Iglesia Católica, es hacer siempre un llamado a la paz, principalmente al diálogo, para que pueda detenerse la violencia que estamos viviendo, buscamos que haya entendimiento para que no se siga derramando más sangre y esto pueda evitarse a toda costa”, comentó Solórzano.

“El papa Francisco se ha mostrado muy cercano ante la situación que está viviendo Nicaragua, esencialmente en estos momentos muy difíciles, donde nos ha ayudado transmitiendo mensajes de paz y ruegos por nuestra nación. Él mismo se ha unido a la petición episcopal que han hecho los obispos, para que no haya violencia”, agregó.

Solórzano expresó: “Esperamos que se establezca el diálogo, lo más pronto posible, por parte de ambas partes, para que todo vuelva a la normalidad en Nicaragua; las protestas deben realizarse siempre de manera pacífica, sin llegar a la agresión física, confiamos que todo esto se conduzca por la mejor vía que es la comunicación”.

“Llamo a la población a la calma, al diálogo, a la prudencia, que nos mantengamos en constante oración, evitando toda violencia, toda intranquilidad, así como todo mal que pueda ocurrir, seguimos sirviéndole a Dios, creyendo que se establecerá el control sobre este país”, dijo Solórzano.

El obispo pidió que las imágenes religiosas no sean utilizadas con fines políticos, porque han sido consagradas para actividades religiosas.

Una oportunidad

“Las represiones de los últimos días no propician un ambiente de diálogo”, afirmó Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

Dijo que el Gobierno debería dar “señales positivas” para que se instale una mesa de diálogo. “Le hacemos la clara petición al Gobierno de que se paren las represiones y que deje que la gente se manifieste en paz y tranquilidad, cívicamente, como hemos venido haciendo”, planteó.

Protestas en Catarina el pasado domingo. Archivo/eEND

El presidente de Upanic comentó que el sector empresarial confía en “darle una oportunidad” al diálogo, como vía para llegar a fortalecer una democracia en el país. “¿Tenemos la varita mágica para decir que va a ser exitoso todo? No, pero si no nos sentamos, no nos vamos a dar cuenta”, expresó.

Diálogo, salida pacífica

El académico y rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, aseguró que el diálogo es la “única salida cívica y pacífica” que tiene el país para superar la actual crisis, aunque “pareciera que el Gobierno no está interesado en el diálogo”.

Medina denunció que el Gobierno vetó su participación en el diálogo, al que ha sido invitado por la Iglesia como rector universitario, lo cual provocó que los estudiantes le dieran apoyo inmediato.

“Lo que ha estado pasando estos días revela que no hay una voluntad clara para dialogar”, señaló Medina, quien acusa al Gobierno de intentar “criminalizar al movimiento estudiantil, asociarlos con grupos vandálicos y azuzar a los muchachos para que no sigan creyendo en que el diálogo todavía es posible en Nicaragua”.

El rector denunció que se quiso asociar a los estudiantes con “grupos vandálicos” que quemaron un bus ayer en el sector de la Upoli, así como con las personas que retiraron las cruces que se encontraban en la rotonda Jean Paul Genie y con la destrucción de la Virgen de Cuapa ubicada en la rotonda de Ticuantepe.

“En la medida en que ellos sigan realizando acciones, como la de ayer, lo único que hacen es cerrar espacios para un diálogo”, enfatizó el rector de la UAM.

Universitarios dicen estar listos para dialogar

El aseguramiento de la justicia, la apertura de un “amplio y profundo” proceso de democratización nacional a todos los niveles y la instauración del estado de derecho, son los tres puntos de agenda propuestos por los estudiantes aglutinados en la Coalición Universitaria, quienes este martes afirmaron estar listos para participar en el diálogo.

La Iglesia Católica es mediadora y testigo del diálogo convocado por el Gobierno a solicitud de la empresa privada.

Este sector, considerado clave por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) para estar en el diálogo, eligió a cinco representantes para ese proceso; “sin embargo, dadas las nulas garantías de seguridad que existen en este país, sus nombres se mantendrán en secreto hasta el día en el que se logre instalar la mesa de diálogo”, indicaron en un comunicado.

“Seguimos esperando por parte del Gobierno de Nicaragua la creación del ambiente propicio para la paz y la seguridad de todos y todas. El pueblo se ha alzado desde cada casa, cuadra, barrio y ciudad para exigir justicia y democracia. Por ello, reafirmamos las condiciones previas a la instauración de cualquier diálogo nacional”, informó la coalición.

Condiciones

Como parte de sus condiciones, dieron un plazo de 36 horas para que el Gobierno invite al país a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a los relatores para temas de derechos humanos de la ONU “a conformar una 'Comisión de la Verdad' pluralista, justa y confiable”.

Desconocieron la Comisión de la Verdad instalada por la Asamblea Nacional, porque, según dicen, “carece de toda legitimidad y respaldo de la sociedad nicaragüense”.

También pidieron “el cese de la intimidación, represión y persecución por parte de la Policía Nacional y fuerzas de choque del régimen gobernante hacia todas y todos los que se han involucrado y se involucren directa e indirectamente en diferentes movilizaciones pacíficas y organizaciones no adeptas al gobierno en turno”.

Además, solicitaron “el inmediato cese de procesos ilegítimos y arbitrarios que intentan enjuiciar a inocentes por el asesinato del periodista Ángel Gahona y demás actos vandálicos”.

“Exigimos el desmontaje de todos los casos de investigación judicial que la Fiscalía General de la República ha abierto de manera arbitraria en contra de ciudadanos que participaron en protestas pacíficas en pleno uso de sus derechos civiles”, demandaron.

Valeska Valle, integrante de la coalición, sostuvo que “está en manos del Gobierno dar las garantías para el inicio del diálogo”.

“Decían que no estábamos listos, que estábamos atrasando, pero ya estamos organizados y preparados. Todo está en manos del Gobierno”, aclaró.

Coalición nacional 

La Coalición Universitaria está integrada por estudiantes del Movimiento Universitario 19 de Abril, la Coordinadora Universitaria por la Democracia y Justicia, el Movimiento Estudiantil y la Alianza Universitaria Nicaragüense.

La coalición tiene representaciones de las universidades UCA, UAM, UNI, UNAN, Thomas More, Upoli y de las FAREM Matagalpa, Estelí y Carazo.