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Con una multitudinaria participación de fieles, los católicos nicaragüenses celebraron ayer en Chontales un aniversario más de la aparición de la Virgen María de Cuapa, donde el obispo Sócrates René Sándigo pidió a la madre de Jesús, paz con justicia para este país.

El prelado, quien está a cargo de la diócesis de Chontales y Río San Juan, también pidió perdón a la Virgen María, por la intolerancia y la violencia generada en Nicaragua.

“Madre hemos venido con la esperanza de que los nicaragüenses seamos hermanos, con la esperanza que ante los pies de la Virgen comience el proceso en el que se alcance un grado de justicia en nuestro país”, expresó monseñor Sándigo.

Agregó que la esperanza de los fieles es recobrar la justicia, porque no puede haber paz, sin justicia.

“Hay que subir la grada de la justicia para que nos paremos en la grada de la paz”, aseveró.

La celebración de la aparición de la Virgen de Cuapa congregó a centenares de católicos en Chontales.

Nicaragua vive actualmente una ola de protestas que iniciaron con una manifestación el 18 de abril en Managua y en días posteriores se fueron sumando estudiantes universitarios y ciudadanos de la capital y otros departamentos, lo que produjo enfrentamientos que han causado al menos 45 muertos, según los organismos de derechos humanos.

Intolerancia y violencia

A la vez, el obispo también pidió perdón a la Virgen de Cuapa por la intolerancia entre los nicaragüenses, porque nos hemos dejado de ver como hermanos.

“Perdón, porque nos duele lo que el otro dice, porque nos duele lo que el otro opina, porque nos duele lo que el otro piensa, porque nos duele lo que el otro hace”, expresó.

Y agregó: “Perdón madre porque hemos quemado la casa común, porque hemos quemado la tierra, porque hemos quemado los bosques, porque hemos quemado la Reserva Indio-Maíz de nuestra Diócesis, perdón madre, porque hemos destruido esta casa común”. 

Dijo que los nicaragüenses se están haciendo mucho daño y que se están matando unos a otros.

“Madre hemos venido hasta ti para pedirte perdón por la violencia en nuestro país, hasta has llorado madre en estos días, hasta lágrimas te han salido de tus ojos al ver a tus hijos nicaragüenses yéndose unos contra otros, perdón madre por esa violencia”, apuntó.

Dijo que las familias se han dividido, que en los medios laborales hay división y que los medios de comunicación están partidos en dos. 

“Madrecita hemos venido con la esperanza de que fluya la verdad. Venimos con la esperanza de que en medio de esta maraña, estas acusaciones mutuas de esos ataques de una u otra manera aparezca la verdad, si no aparece la verdad se pueden venir cometiendo muchas injusticias”, advirtió.

Y después de pedir un aplauso, pidió perdón a Dios, a Jesucristo y al Espíritu Santo, por las injusticias de cada uno y las colectivas, además de las injusticias institucionales.

En el aniversario de la aparición de la virgen de cuapa también se pidió poner fin a la ola de femicidios. Mercedes Sequeira/END

Jóvenes sensibles

En su intervención, monseñor Sándigo también imploró perdón a la Virgen María porque no se había escuchado a los jóvenes, a quienes se les había considerado desinteresados de la realidad.

“Perdón, madre, porque creíamos que nuestros jóvenes se habían vuelto insensibles y superficiales, pegados a la tablet y celulares y no los escuchamos. Perdón madre, porque la sociedad cerró sus oídos a los jóvenes y ellos gritaban. Perdón Virgen María, perdona a tu pueblo, perdona a Nicaragua”, manifestó el obispo.

Corrupción y femicidios 

Monseñor Sándigo también pidió perdón por la corrupción que invade el país, que ha penetrado “hasta la más última de las instituciones”, hasta en lo familiar. 

El prelado también pidió perdón por haber rezado poco o por no haber rezado nada (el Santo Rosario) y porque no se ha cumplido el mensaje que ella nos dio de hacer la paz y rezar por ella. ​

“Querida madre también vamos a pedirte por los tantos femicidios que en nuestro país se han incrementado... Las mujeres como tú han sido víctimas de violencia, las han maltratado, violado y las han asesinado. Perdón madre por tanto femicidio en nuestro país, nos avergüenza, nos da pena”, afirmó el obispo.

Las apariciones en Cuapa

El 8 de mayo de 1980, la Virgen María se le apareció al campesino Bernardo Martínez en el pueblito de Cuapa, Chontales, el que más tarde elevarían a municipio.

Según el testimonio del vidente Bernardo Martínez, un humilde campesino que después se convirtió en sacerdote, las apariciones de la Virgen empezaron en los días 8 de cada mes.

En sus relatos señala que cuando le apareció la Virgen por primera vez pensó que se trataba de los muchachos que jugando en la plaza habían quebrado las tejas y que por eso estaba entrando una claridad sobre la imagen.

Según Bernardo, en el primer mensaje que le dio la Virgen, pidió que rezáramos el rosario todos los días y  en otra aparición le habría manifestado que nos perdonáramos, que hiciéramos la paz y no solo que la pidiéramos.