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Los propietarios de los ferris  que brindan el servicio de transporte acuático entre San Jorge y la Isla de Ometepe reportan una reducción de hasta el 70% en la demanda de pasajeros y traslado de carga, lo cual asocian a la crisis que se vive en Nicaragua desde el pasado 18 de abril.

Byly Arcia, gerente de operaciones de los ferris Ometepe l  y III,  dijo que estos están zarpando con menos de la mitad de su capacidad. “En el ferri Ometepe I,  que tiene capacidad para 240 personas, están viajando en promedio 60 pasajeros  y en el Ferri III,  con capacidad de 200 usuarios, viaja otra cantidad similar en cada uno de sus zarpes y eso preocupa”, manifestó Arcia.

Los transportistas acuáticos explicaron que los barcos tienen que zarpar vacíos para cumplir con sus horarios establecidos y así evitar multas del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), lo cual representa pérdidas económicas.

Negativo 

Cipriano Quiroga, propietario del ferri Che Guevara, también confirmó la disminución en la afluencia de pasajeros y dijo que en una ocasión zarpó con 25 personas a bordo, algo  que nunca antes había experimentado.

“Por lo general el barco lleva en cada viaje entre 140 y 150 pasajeros  y, a raíz de los acontecimientos que se  han registrado en diversos puntos del país, el número de usuarios se ha reducido a 45”, comentó.

Asimismo, confirmó que el traslado de vehículos pasó de una demanda de 10 a 12 unidades por zarpe, a apenas dos o tres.

“Esto es muy negativo para los transportistas acuáticos, porque la gasolina sube constantemente, tenemos una tarifa de 50 córdobas por pasajero que está  congelada desde hace 10  años   y en cada viaje de ida y regreso requerimos de 40 galones de diésel; pagamos 50 córdobas de zarpe, impuestos municipales y estadía portuaria y ,de remate, ahora estamos con pocos usuarios”, expuso Quiroga.

Los transportistas aseguran que la mayoría de las personas que actualmente están haciendo uso de las embarcaciones son los habitantes de la Isla de Ometepe, seguidos de rivenses y  pequeños grupos de turistas extranjeros.