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Una ola azul y blanca irrumpió sobre el centro de Managua, con un solo objetivo: la democracia y la justicia en Nicaragua.

Ciudadanos de todas las edades y estratos sociales se mezclaron por el mismo camino, bajo el mismo sol y con una sola bandera, la azul y blanca.

La marcha tenía tres puntos de concentración: La rotonda Rubén Darío, rotonda Cristo Rey y la Plaza de las Victorias; y la gente comenzó a llegar a pie, en taxi, en camionetas y hasta en buses, porque nadie cerró el paso vehicular.

Circular en vehículo era una odisea, pero no imposible porque en ningún momento nadie levantó una mano para dañar un automóvil o bus.

La concentración fue convocada para las 2:00 p.m., pero los manifestantes comenzaron a llegar desde el mediodía y continuaron reuniéndose después, incluso a las 5:00 p.m., portando la bandera de Nicaragua.

la marcha de protesta contra el gobierno, ayer en Managua. Óscar Sánchez/END

El río de gente se extendió por más de 3.8 kilómetros, caminando desde la rotonda Rubén Darío, pasando por la Plaza de las Victorias y de allí hasta la radial Santo Domingo, la rotonda de Cristo Rey y culminar en la rotonda Rubén Darío, donde había iniciado.

“Es increíble, cuanta gente se concentró acá y siguen llegando. Nunca había visto tanta gente y que todo se diera sin incidentes lamentables”, expresó Cándida Argüello, de 56 años, quien llevaba una cinta azul y blanca alrededor de la cabeza.

Otoniel Mendieta, quien esperaba el bus en la parada de Metrocentro, dijo que esto demuestra lo que puede hacer la población y cómo se le ha quitado el miedo a manifestarse contra el Gobierno.

“El problema del transporte es algo pequeño que incomoda, pero vale la pena. Esto no se mira todos los días y el mensaje es contundente”, comentó Mendieta.

María Angélica López señaló que allí se podía ver lo que es una marcha cívica, donde no hubo comercios saqueados, ni vehículos dañados, ni violencia.

Distintos sectores de la sociedad participaron en la capital.Óscar Sánchez/END

Al caer la tarde, se supo que algunas personas prendieron fuego la parte baja de al menos tres árboles metálicos, símbolos del Gobierno; sin embargo, el caso no escaló a más.

José Adán Aguerri, presidente del Cosep, quien participó en la marcha por el sector empresarial, expresó que esta era un derecho de los nicaragüenses.

“Todos los sectores buscamos esa Nicaragua, donde esto sea una realidad diaria, ejercer los derechos ciudadanos, esa es la Nicaragua a la que estamos apostando”, afirmó.

Párrocos

El sacerdote Edwin Román, quien medió para que la violencia cesara en el municipio de Niquinohomo, participó también en la manifestación de ayer.

“Asumo mi derecho haciendo mío el clamor de todos. Como pastores, acompañamos al pueblo en las adversidades”, enfatizó.

“En Niquinohomo, las barricadas han quedado a un lado, hay circulación de vehículos, hasta la fecha se ha respetado la estatua de Sandino, que está de color azul y blanco. Esperamos que no vuelvan a llegar las turbas”, agregó.

El sacerdote Jairo Velázquez, quien mediara para que la violencia en el municipio de Catarina no se prolongara, también marchó junto a miles de nicaragüenses.

“Las protestas son justas dentro del marco de la ley, sin daños a la propiedad privada y pública, eso hacemos ahora, manifestarnos como pueblo, haciendo un poco de esfuerzo para cambiar la historia para una mejor Nicaragua, donde tengamos diferentes opiniones; pero con la actitud de la tolerancia”, comentó.

“El ambiente en Catarina ahorita está calmo, ha vuelto a la armonía; es bueno porque Catarina es un pueblo turístico, depende de los viveros que la gente cultiva y de los turistas que llegan al mirador”, dijo el presbítero. 

Sector privados 

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) y representante por el sector privado en el diálogo nacional, dijo que en la marcha de este miércoles se percibía la alegría de la gente “de poder marchar sin represión”.

“Esta es una muestra de que el pueblo quiere la paz, quiere expresarse y tener una sociedad democrática”, comentó Chamorro.

Relató que al escuchar las demandas de la población a lo largo de la marcha, se hace “evidente la importancia que se haga justicia por los fallecidos violentamente en abril, que se encuentre a los culpables y que además se les dé protección a los muchachos, porque tienen miedo de regresar a sus casas”.

El director de Funides insistió en que el tema del Consejo Supremo Electoral (CSE) es fundamental en el diálogo. “Debe lograrse un cambio a lo inmediato, para poder tener la confianza que tenemos en una institución que cuente los votos y que respete el derecho a la gente a votar”, expresó.

Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), declaró: “Queremos que paguen los culpables y que haya justicia para los estudiantes y jóvenes que murieron y, segundo, la democratización de Nicaragua para que en un futuro no se vuelva a tener que enterrar a jóvenes”.

“Todo el pueblo de Nicaragua y la comunidad internacional está la expectativa  del diálogo, vamos marchando, caminando aquí, no hay consignas, queremos justicia, paz y trabajar por Nicaragua”, afirmó el empresario Enrique Zamora.