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El Presidente de la República, Daniel Ortega, anunció ayer el decreto de emergencia en el país, tras advertir que la influenza porcina “va a entrar” a Nicaragua, y reconocer que en estos momentos no se cuenta con tratamientos ni recursos financieros para enfrentar la enfermedad.

A la par Ortega, en su calidad de presidente pro témpore del SICA, hizo pública la resolución a la que llegaron ayer los ministros de Salud de los países del CA 4, Panamá, República Dominicana y Belice, con ausencia de Costa Rica, la cual establece la materialización de nueve medidas comunes para frenar un eventual brote en la región.

El mandatario nicaragüense admitió que a la fecha “sólo cuentan con medidas de prevención, lo ideal sería que tuviéramos tratamiento (por lo menos en Nicaragua) para unas 100 mil personas que resultarán eventualmente afectadas con la influenza, pero no lo tenemos”, planteó.

Entonces “hay que actuar rápido, debemos convertirnos todos en vigilantes, pues estamos frente a una amenaza grave, frente a una amenaza seria. Estamos frente a lo que llaman los especialistas: un pandemonio, una epidemia global y terrible. Y bueno, el avance de la influenza en la región es latente, la idea entonces es que no se nos desborde, la idea es controlarla”, apuntó.

Buscar apoyo financiero

A nivel local, el decreto de emergencia permitirá la búsqueda de apoyo financiero para reforzar las medidas en torno a la influenza y la compra directa de equipos y tratamiento.

En ese contexto, el presidente Ortega adelantó que prevén comprar pastillas Tamiflú, medicina que está dejando buenos resultados en los casos de influenza porcina tratados en Estados Unidos.

A nivel regional, en tanto, se contempla, con la resolución regional, el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica en puertos y aeropuertos, y el llenado obligatorio de una ficha epidemiológica única, que incluirá datos personales, procedencia y destino de los viajeros, de acuerdo con el ministro de Salud, Guillermo González.

La disposición, además, refiere la no embarcación de personas con síntomas sospechosos, y la demanda a las líneas aéreas y marítimas de medidas de protección para los pasajeros y tripulación.

No contempla, sin embargo, la cancelación de entradas internacionales. “Pues estamos en un nivel cuatro de alerta a nivel internacional, y en esa fase no cabe el cierre de fronteras”, justificó el titular de Salud nicaragüense.

OPS apoya medidas

La resolución manda, por otra parte, reportar cualquier caso confirmado o sospechoso de influenza porcina para “activar” los sistemas de vigilancia y de prevención a nivel regional.

Insta a “promover” la participación ciudadana para hacerle frente al mal; y a inventariar los recursos terapéuticos con los que se cuenta en la región, para poder dotar a los países afectados eficazmente.

También establece la compra conjunta de medicamentos antivirales en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud, OPS; así como la solicitud de tratamiento a la Organización Mundial de la Salud, OMS.

“La idea, con eso, es que doten a la región de una parte de los tres millones de tratamientos que están destinando en el mundo”, mencionó González, sin precisar los montos totales que requieren.

Solidaridad con México

Por otra parte, en la resolución se solidarizan con el pueblo y gobierno mexicano, y se determina la elaboración de un boletín regional para intercambiar información. Se exhorta a la cooperación internacional a apoyar a la región financieramente.

El representante de la OPS en la región, Jorge Luis Prosperi, destacó que apoyan “totalmente” la resolución porque “tiene toda la coherencia política, estratégica y técnica, nosotros comprometemos nuestro apoyo plenamente, tanto a nivel de la oficina de Nicaragua, como con recursos que podríamos movilizar desde otras latitudes para la región”.

Pero manifestó que los recursos financieros se definirán en el transcurso de la semana. A la fecha, uno de los países con alto riesgo de una epidemia de influenza porcina es Guatemala. En este país las zonas indígenas del altiplano presentan extrema pobreza.

“Un brote de influenza porcina tendría fatales consecuencias para esas comunidades”, apuntó el titular de Salud de Guatemala, Celso Cerezo.

Mascarillas… ¿innecesarias?

El presidente de la República, Daniel Ortega, dejó entrever que más que usar mascarillas, la población debe lavarse constantemente las manos, “pues el mayor transmisor de la influenza son la manos, entonces hay que lavarlas y dejarse el jabón unos 30 segundos”, señaló.

El “asunto con esta influenza es que podemos andar el virus y hasta dentro de diez días podemos manifestar los síntomas, entonces a la primera (señal sospechosa) hay que acudir a las unidades de Salud”, aconsejó.

El presidente de la Asociación de Farmacias Unidas de Nicaragua (AFUN), Alberto Lacayo, alertó que no hay antivirales en el comercio privado.