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Cuatro jóvenes que se encontraban atrincherados en el recinto universitario Rubén Darío de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), resultaron con heridas de bala tras un ataque perpetrado ayer durante la madrugada a dichas instalaciones. 

Según varios de los universitarios, quienes prefieren mantenerse en el anonimato, el herido de mayor gravedad recibió un impacto de bala en el cuello. Los otros tres jóvenes recibieron balazos en el brazo, en una pierna y otro en el torso. 

Los cuatro heridos fueron trasladados durante la mañana en vehículos particulares al Hospital Vivian Pellas y al mediodía de ayer todos se encontraban estables, afirmaron los estudiantes que cumplen hoy 5 días de tener tomada la universidad. 

De acuerdo con los estudiantes, desde la una de la madrugada del viernes empezaron a pasar motorizados por el portón 5, cercano al Instituto Politécnico de la Salud (Polisal). “Pasaban pitándonos e insultándonos”, relató una universitaria. A eso de las 2 a.m., ante un posible ataque, los pobladores de las cercanías salieron de sus casas y se plantaron frente a diferentes portones de la UNAN-Managua, en respaldar a los jóvenes.  

“A las 3 a.m. comienza el tiroteo de morteros en el portón No. 4. La población estaba al frente y a ellos no les importó. Después de diez minutos, tiraron a matar, eran escopetazos, eran AK”, dijo una estudiante, quien reveló que atacaban desde la Colonia Miguel Bonilla. 

Los atrincherados en la UNAN-Managua acusan a policías vestidos de civil y a simpatizantes sandinistas por dicho ataque.

Entregan arma

A raíz del ataque sufrido por los universitarios en la madrugada de ayer, los estudiantes levantaron barricadas “por seguridad y no por vandalismo”. Un oficial de policía rondaba la zona en una motocicleta, lo que alertó a los universitarios.

“Los muchachos se sintieron intimidados por esta persona”, dijo otro universitario, alegando que el oficial no se quiso retirar ante la insistencia de los jóvenes. Aparentemente, el oficial intentó sacar el arma al verse rodeado por los universitarios, y estos procedieron a quitársela. Los jóvenes decidieron entregar el arma a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). 

“Vamos a recibir el arma de fuego, hacer un acta de recepción y entregarla a Asuntos Internos de la Policía Nacional”, dijo Marcos Carmona, presidente de la CPDH. “Esto demuestra que estas protestas son pacíficas, que los estudiantes no están en actos de vandalismo, que ellos no quieren más derramamiento de sangre”, aseguró.  

Autoridades lamentan violencia Las autoridades de la UNAN-Managua emitieron un comunicado en el que lamentan “profundamente” los hechos de violencia producidos la madrugada de ayer.

“Nuestra institución ha venido planteando reiteradamente el llamado a la paz, y la convivencia pacífica entre los y las nicaragüenses como único camino para lograr la estabilidad y el desarrollo nacional”, expresa el comunicado firmado por el secretario general de la UNAN-Managua, Luis Alfredo Lobato.