Eduardo Marenco
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El chantaje de Alemán por las “zanganadas” de sus funcionarios

Última Entrega /

La sesión de “situation room” o “kicthen cabinet”, como han bautizado estas reuniones de gabinete del ex presidente Enrique Bolaños, era una suerte de lluvia de ideas para valorar los posibles escenarios como consecuencia de una acción política determinada.

Después de escuchar cincuenta minutos de grabación, lo que se lee entre líneas es un gobierno inmerso en un laberinto político, pues si tomaba por un camino se topaba con Alemán y su tropa; y si cogía por otra senda, le aparecía el comandante Daniel Ortega y su influencia en el Poder Judicial y en la Asamblea Nacional. Como música de fondo, lo que se oye son los susurros de la EmbUSA.


Un diálogo sobre la culpa
Despacho Presidencial
8 de marzo de 2005
Sesión con el presidente Enrique Bolaños.

Intervienen Julio Vega, Ministro de Gobernación, Fausto Carcabelos y otros funcionarios.

Tópico principal: amnistía para todos. ¿Conviene amnistiar a Alemán?
Grabación: 50 minutos.

VEGA: La idea es que todos nos vayamos libres de culpa.

BOLAÑOS: Yo estoy libre de culpa.

VEGA: No, pero ante nosotros, no usted...

BOLAÑOS: Ustedes también están libres de culpa.

“El costo es caro: ¿por qué no lo paga Daniel?”

A lo largo de la reunión, el presidente Bolaños insiste en que una amnistía o sobreseimiento definitivo implica un pacto político, un dame que te doy. “Se escucha que él (Alemán) no quiere sobreseimiento definitivo. Quiere amnistía, porque incluye a los hermanos de él, al suegro, la esposa, al yerno, él lo que quiere es amnistía. Que no es un sobreseimiento definitivo”, dice Bolaños.

“El problema del sobreseimiento”, dice alguien, “es que te sobreseen en algo y luego te sacan otro juicio”.

Uno de los presentes dice que la gente comenta en las calles, “ya sin rubor”, que la amnistía sólo es una cuestión de conseguir los 47 votos, y de que estaban claros que algunos diputados de la bancada Azul y Blanco, como Augusto Valle, estarían dispuestos a votar “por Arnoldo”. De inmediato, una de las miembros del gabinete expresa que los sandinistas “jamás van a dar el sobreseimiento”, y de cara al proceso electoral los utilizarán como trofeos de guerra.

Lo que al final ocurrió en octubre de 2005, siete meses después, es que el fiscal Julio Centeno Gómez, amigo de Alemán, solicitó que a todos los procesados por delitos electorales los pasaran a la calidad de testigos, terminando “de facto” el proceso de los delitos electorales.

Alemán y su chantaje
El punto más candente de la reunión es Alemán y la posibilidad de amnistiarlo. Buena parte de los presentes sostenía que Alemán chantajeaba a sus subalternos en el PLC “por las zanganadas” que habían hecho, y que como una amnistía significa “perdón y olvido”, a él no le convenía amnistiarlos, porque se le acababa la posibilidad de seguirlos chantajeando.

BOLAÑOS: Aunque (la amnistía) sea legítima y todo lo que vos querrás, el costo es caro, es duro. ¿Por qué no lo quiere pagar Daniel?
“Sí, pero ¿cuál será el costo más grande, don Enrique? Eso o estar chantajeados todos. Eso tiene un costo político inmenso”, le dice uno de sus ministros, cuya voz resulta imposible de identificar.

Don Enrique: Y después de mí ¿quien?

BOLAÑOS: Yo creo que sería muy triste que después de Enrique Bolaños, aquí lo único en el país sea o Arnoldo o Daniel.

VEGA: Y eso ¿por qué? Porque no ha surgido una tercera fuerza, pues.

BOLAÑOS: Menos que la podás hacer con el loco ese afuera. Si allí a punta de teléfono tiene bastante controladas a esas bases pendejas. Qué tal si (estuviese libre)... ¿Vos creés que Wilfredo Navarro tiene chance? Qué va, no hombre. Él podrá soñar...

Se trenzan en una discusión sobre posibles candidatos a la presidencia en el PLC. Bolaños vuelve sobre las necesidades de Alemán: “Él lo que quiere es amnistía, aunque se meta allí a Noel (Ramírez), a Wilfredo (Navarro)”.

Bolaños recalca su temor de que al liberar a Alemán, éste no le dejase gobernar al no pasar leyes en el Parlamento, y en cambio, señaló sus simpatías con el efecto de la visita de “Rosa Laínez” (Colin Powell), pues a partir de estas presiones –-incluyendo los desvisados-- había mejores señales del PLC a favor de su agenda parlamentaria. Se citaron los casos de Roberto Rivas, Presidente del Poder Electoral, y de Edgard Navas, Magistrado de la CSJ. Rivas perdió su visa el ocho de julio de 2005, cuatro meses después de esa conversación presidencial.

Vuelve Julio Vega sobre el tema de la amnistía, recordándole a Bolaños que el “enemigo” en unas elecciones es Daniel Ortega, y habría que ver “cómo usted salva al equipo que tiene aquí”.

Bolaños insiste en que “prefería curarse en salud” respecto de la amnistía, en caso de que Alemán la pactara con Ortega, pero sus ministros le recalcan que necesitan salvar el pellejo. “Queremos decirle que estamos con usted, pero también queremos saber dónde estamos parados”, afirmó Fausto Carcabelos, un funcionario que después se enemistaría fatalmente con Bolaños.

“Fausto tiene razón cuando dijo que usted tiene la presión de nosotros”, dice Vega, “habrá que ver cómo se deshace de nosotros siete, porque ya es demasiado el chantaje”. “Este año somos carnada, el próximo ya estaremos digeridos”, dice otro.


Castro a Vega: “No te has salvado”

VEGA: A mí ya me mandaron a decir que no me he salvado.

BOLAÑOS: ¿Quién te lo mandó a decir?

VEGA: Edwin Castro.

A continuación, Vega enumera algunos hechos que considera errores graves de Daniel Ortega y que hacen propicia la unidad alrededor de la amnistía: ir a Chinandega a ponerse al frente a una toma de tierras, expulsar a palos del FSLN a Herty Lewites (q.e.p.d.) y proclamarse anticipadamente candidato presidencial. “Qué sabés vos cómo estaban alineados los astros”, le contestó don Enrique. “Habría que preguntarle a doña Rosario”.

Los muertos de Alemán
Durante la conversación aparecen las preocupaciones sobre los cálculos electorales. Julio Vega afirma que “Arnoldo podría ser” también candidato si se da la amnistía. Don Enrique interrumpe los diálogos, animadísimos --hay que hacer notar que se escucha al fondo algo como un sonar de copas--.

BOLAÑOS: Dicen que para Arnoldo hay cuatro muertos: Byron Jerez, Eddy Gómez, Jaime Morales Carazo y José Antonio Alvarado. Esos están muertos... Yo creía que yo iba a ser uno de los muertos.

VEGA: Entonces, dejemos que los muertos entierren a sus muertos.

(En una entrevista con END, al ser consultado sobre Jerez, Alemán dijo: “De los muertos yo no hablo”).

Dan Fisk: “No pueden arriesgarse y estar divididos”

EL NUEVO DIARIO también tuvo acceso a una ayuda memoria de un diálogo entre Dan Fisk, Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental --el número dos de Róger Noriega en el Departamento de Estado--, y el presidente Enrique Bolaños durante su primera visita a Nicaragua.

En la conversación del 17 de noviembre de 2004, después que el FSLN barrió en las municipales frente al PLC y el Apre, también participa Carlos García, de la EmbUSA.

CARLOS GARCÍA: Quiero mencionar que hay algo positivo, hay algunos miembros del partido (PLC) que quieren hablar y quitar de agenda a Arnoldo Alemán y Daniel Ortega.

DAN FISK: Hay que ver cómo acelerar este proceso de unificación. Hemos visto claramente después de estas elecciones municipales (noviembre de 2004) que los sandinistas tienen todavía mucha gente, hay que pensar en el 2006 urgentemente. No pueden arriesgarse y estar divididos. Sigan peleando contra la corrupción, no se detengan.

BOLAÑOS: Es difícil cuando hay un pacto entre sandinistas y liberales, cuando la Contraloría está en contra de uno. Pedro Joaquín Chamorro perdió porque nunca se salió de la sombra de Arnoldo Alemán, siempre dijo en su campaña mantenerse fiel a Arnoldo, ni siquiera su nombre pudo contra esa fidelidad a Arnoldo Alemán.

Hay una posibilidad de que una fracción del PLC quiera unirse con nosotros (María Eugenia Sequeira, Jamileth Bonilla...) y romper con el PLC. Tenemos tiempo para buscar la unidad, y esa alianza va a ser para siempre, no temporal.

DAN FISK: Los resultados de las elecciones municipales no significan que darán los mismos votos para las presidenciales, pero políticamente estos resultados sí les afectan y pueden hacerles mucho daño.

Embajadora de los EU, BARBARA MOORE: Ligando Arnoldo Alemán a un tipo delincuente, corrupto, criminal, que no pueden entenderlo del líder, es una forma de desligar a algunos miembros del PLC de él.

Otro nicaragüense: la última vez que los sandinistas mandaron a Arnoldo Alemán a la cárcel de Tipitapa, nosotros tratamos de evitarlo por medio de Julio Vega, pero el Poder Judicial pudo más. Ellos pueden hacer lo que quieran con Arnoldo Alemán.

Otro nicaragüense: Sabemos lo que tenemos que hacer para evitar que Daniel Ortega vuelva a gobernar en el 2006, pero ¿cómo hacer para que Eduardo Montealegre lidere el partido en vez de Arnoldo Alemán? ¿Cómo unirnos? ¿Cómo hacer que los del PLC se unan a don Enrique?... Tiene que haber un diálogo obligadamente, pronto, nosotros siempre hemos trabajado muy bien en equipo. En el 2000 había tres opciones: liberales, sandinistas y el partido de Pedro Solórzano (tercera fuerza). Ahora vemos que los candidatos que apoyó Montealegre perdieron. Quedan siempre las dos grandes fuerzas. Los sandinistas tienen prácticamente el control del país. Yo veo difícil que el PLC se divida, son muy pocos los que quieren desligarse de Arnoldo Alemán.

DAN FISK: Hay un grupo totalmente cerrado, discípulos de Arnoldo alemán, pero hay otro grupo a los que pueden llegar diciéndoles que hay que reforzar relaciones con los EU. Maximino es uno de ellos...

Embajadora de Estados Unidos: Yo no entiendo por qué les es más difícil negociar con los liberales que con los mismos sandinistas. Tienen que seguir tratando en buscar la manera de hacerlo (...) Hay que dialogar, es la única forma de atraer gente. Ustedes necesitan los votos del PLC y por eso necesitan trabajar con ellos para lograrlo.

DAN FISK: Ustedes deben tratar de que se elimine la posibilidad de reelección, así estarán libres de Arnoldo alemán y de Daniel Ortega para el 2006. Sean creativos en el diálogo nacional.

Cordero: “Podemos decir que no lo encontramos”
El ocho de junio de 2005, la Asamblea Nacional había nombrado a Freddy Carrión como Intendente de Comunicaciones, pero Joel Gutiérrez se resistió a entregar Telcor, abriendo otro capítulo de la crisis entre la administración Bolaños y el bloque del FSLN con el PLC, en control del Parlamento.

En este contexto se produjo un despacho presidencial del mandatario Enrique Bolaños con el jefe de la Policía Nacional, Edwin Cordero, quien advierte al presidente que en caso de que los liberales y sandinistas recurriesen de amparo y obligasen a la Policía a desalojar a los funcionarios del Ejecutivo, no podían rechazar una resolución judicial.

Ya para entonces Bolaños había ordenado el retiro del comisionado general Francisco Bautista por motivaciones políticas.

Éste es uno de los diálogos que se produjo en el comedor presidencial:

LINDOLFO MONJARRETZ: Plantea extrañeza de amparo de tribunal a una simple declaración del presidente con su gabinete.
Cordero no ve problema con ese amparo porque tiene hasta el viernes para actuar.
Bolaños no desea que tomen bando.

CORDERO: No podemos evitar orden de arresto del judicial por ser de ineludible cumplimiento. Sólo podemos decir que no lo encontramos.