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En una demostración de solidaridad miles de personas llegaron la mañana de este domingo a Masaya en una multitudinaria caravana procedente de Managua, para respaldar a esa ciudad por la pérdida de al menos una vida y 150 heridos entre viernes y sábado.

La caravana partió a las 10:00 a.m. de la rotonda Jean Paul Genie, en Managua, donde los ciudadanos se congregaron desde temprano al son de bubucelas y el agitar de banderas azul y blanco.

A bordo de motocicletas, carros, camionetas y camiones, los manifestantes avanzaron sobre la carretera Masaya reventando morteros y entonando canciones revolucionarias. La gente salía de sus casas y trabajadores de establecimientos comerciales detuvieron sus labores para saludar a la caravana.

Los vehículos y motocicletas en el desfile llegaron a formar una fila de entre 10 y 15 kilómetros que concluyó en el histórico barrio de Monimbó. 

La caravana se encontró con miles de ciudadanos a pie en Monimbó. Alejandro Sánchez/END

Las abuelas de Masaya salían de sus casas a recibir la caravana. Abrazaban a sus nietos con sus manos temblorosas y decían al que pasaba frente a ellas: “Gracias por estar con nosotros”. 

“No somos vandálicos”

En la plaza central de Monimbó se congregaron miles de masayas para recibir la caravana. Allí, el párroco de la localidad, César Augusto Gutiérrez se dirigió a la multitud y lamentó los hechos violentos de los últimos días.

“En Monimbó y Masaya la gente es pacífica, pero si los atacan se defienden. Eso es lo que han hecho desde el principio, han venido a atacar unas manifestaciones pacíficas y eso no se puede, la Policía no puede seguir apañando a esos jóvenes pandilleros, a esos paramilitares que no pueden seguir armados atentando contra la vida del pueblo”, enfatizó el religioso.
“No somos ni vándalos ni ladrones, somos un pueblo honrado y libre. Gracias a Dios que podemos reunirnos en esta tarde para pedirle una vez más por los caídos, no perdamos la memoria, conservar la memoria de ellos es nuestra identidad”, agregó el párroco de Monimbó y fue ovacionado por la multitud.

En la manifestación participaron personas de todas las edades. Orlando Valenzuela/END

Liberan a detenidos

El pasado sábado, la Policía Nacional en Masaya detuvo a unos 24 jóvenes que protestaban pacíficamente contra el Gobierno en Monimbó. La mediación de los sacerdotes fue clave para lograr su liberación.

En un primer momento, el padre César Augusto Gutiérrez, acompañado de representantes de una organización de derechos humanos, intentó mediar con la policía pero fue atacado con gases lacrimógenos.

Entonces, el vicario foráneo de la zona pastoral de Masaya, el padre Bismarck Conde negoció la liberación de 23 varones y una mujer y logró la entrega de un policía y un civil que habían sido retenidos por pobladores.

“La Policía sabe que después del 19 de abril, la población se ha venido manifestando de una manera pacífica, pero en Masaya no había resultado una confrontación tan fuerte (como la del viernes y sábado pasado)”, comentó Conde.

Varios edificios fueron incendiados el fin de semana en Masaya. Orlando Valenzuela/END

El sacerdote indicó que lo más lamentable “son las muertes innecesarias e injustas”.

“Evidentemente no hay voluntad de querer asumir con madurez los problemas muy graves que atraviesa Nicaragua, quieren confrontar al pueblo, hay familias que se enlutan y eso es lo que más lamentamos”, dijo Conde.

El párroco de Monimbó, César Augusto Gutiérrez, considera que estos últimos días “han sido de mucha violencia”.

“Es triste ver la muerte de cerca en Monimbó. No es posible seguir con esta situación. A la Policía y las autoridades del país, les suplico: mantengan el respeto. Nosotros nos estamos tratando de mantener y encontrar el camino de la paz, pero no se puede sobre la sangre de los muchachos”, concluyó.