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El presidente Daniel Ortega firmó ayer un decreto que ordena al ministro de Salud, declarar estado de emergencia sanitaria durante 60 días, y excluir los procedimientos para la compra de materiales y tratamientos que se utilizarán cuando se presenten casos de gripe porcina, cuyo costo es de 20 millones de dólares, que saldrán principalmente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Es decir, no usa su facultad para decretar Estado de Emergencia, sino que autoriza a su ministro a establecer emergencia sanitaria, cuya naturaleza jurídica, no existe.

Sin embargo, como si fuera un Estado de Emergencia que suspendiera garantías constitucionales, manda a que se salte por encima de la Ley de Contrataciones del Estado.

Ortega explicó ayer en cadena nacional de radio y televisión, que el Ministerio de Salud sólo cuenta con 3 mil 300 tratamientos antivirales, una cantidad ínfima en caso de que el virus de la gripe porcina entre al país, que ayer elevó su nivel de cuatro a cinco, en una escala de seis, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los 20 millones de dólares que se precisan para enfrentar la emergencia, saldrán del Ministerio de Salud (Minsa) y de los fondos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), pues, argumentó Ortega, no hay posibilidades de reformar el Presupuesto General de la República “por la politiquería” en el Parlamento.

Suspenden actividades públicas

El ministro de Salud, Guillermo González, anunció la suspensión de actividades públicas donde se aglomeren grandes cantidades de personas, como parte de las nuevas medidas de control y diseminación de la epidemia.

González reiteró que las personas que presentan sintomatologías respiratorias, en especial los niños, deben quedarse en sus casas. “Es fundamental que no se automediquen y que estén atentos a las recomendaciones”, expresó el ministro, quien insistió en que no existe una vacuna contra la gripe porcina, que el presidente Ortega ayer llamó “gripe humana”.

El Minsa ya se coordinó con el Ministerio de Educación para que las ausencias de niños y jóvenes con sintomatologías respiratorias, sean manejadas como aseguramiento y no como ausencia injustificada, dijo el ministro, quien agregó que el Minsa tiene previsto revisar a los empleados de las zonas francas.

De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de casos de gripe porcina confirmados por pruebas de laboratorios es de 148 en el mundo, uno de ellos en Costa Rica.

Los fondos

Ortega no especificó cuánto dinero saldrá de cada institución gubernamental, y aseguró que los fondos utilizados se repondrán con capital de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), pero tampoco precisó cómo gestionará el dinero y la forma de reembolso.

“¿Cómo le pagamos al INSS y al Minsa? Vamos a hablar con los hermanos del ALBA. ¿Hasta dónde van a cubrir (el ALBA)? Eso está por verse. ¿Cuánto va a cubrir la OMS y la OPS? Eso vamos a ver”, dijo Ortega.

“Como aquí tenemos que apresurarnos y como tenemos a los diputados mal llamados demócratas que se niegan a sesionar, ¿qué es lo que queda? (utilizar los fondos del INSS y del Minsa). Aunque se molesten, pero en primer lugar está el pueblo”, expresó.

Cuentas y decreto

El gobernante calculó los gastos que el Minsa tiene previstos para la preparación de la pandemia, en 20 millones de dólares, equivalentes a un poco más de 400 millones de córdobas, pero al especificar cada gasto, esta cifra no cuadra.

Según Ortega, se necesitan 90 millones 877 mil córdobas para medicamentos; 283 millones para material de reposición periódica; 2 millones 533 mil córdobas para reactivos de laboratorio; 376 millones 768 mil córdobas para insumos y 3 millones 347 mil córdobas para equipar 150 hospitales municipales.

¿Virus imperialista?

Previo a la exposición de la realidad de Nicaragua frente a la epidemia, Ortega criticó nuevamente a Estados Unidos, país que “no ha escatimado recursos para invertir en laboratorios con tecnología de punta para inventar virus que provoquen daño a los seres humanos”.

“Es resultado de experimentación de guerras bacteriológicas de los Estados Unidos de Norteamérica”, aseguró.

“En esto siempre está de por medio el negocio, por eso decimos que los medicamentos no están para tener dueños. Mientras están quebrando múltiples empresas poderosas en Estados Unidos, producen el medicamento que permite debilitar este virus Imaginémonos la cantidad de solicitudes de compras que tendrán ahora”, prosiguió.

Poco después, el mandatario confirmó la compra de los Laboratorios Ramos por parte del INSS. Una transacción, dijo, “a tiempo”, para agregar contradictoriamente a ese “a tiempo”, que el laboratorio no está en capacidad de producir ni un solo antiviral.

Sólo fue una forma de hacer pública la compra en secreto y ponderarla con una absurda utilización.