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La camisa manchada con la sangre del niño William González Rugama, de apenas 17 meses de nacido, quien resultó herido de bala el pasado 15 de mayo, fue entregada como prueba a los representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que este domingo visitaron la ciudad de Matagalpa.

Marcos Molina se presentó al colegio Santa Teresita, donde los funcionarios de la CIDH recibieron los testimonios de las víctimas, a relatar lo que había ocurrido la tarde en que el bebé fue herido de bala.

También acudió Enecilia Mairena Vázquez, abuela del niño William González Rugama, y tras brindar su testimonio reveló que la salud del menor es delicada, pero ha presentado mejoría. “Ya estoy alegre porque el niño ya comenzó a ingerir alimentos por medio del tubo que le pusieron, es un niño valiente, ya sus padres, que estaban en Costa Rica, regresaron y están con el niño, que se está recuperando en el hospital”.

La CIDH entrevistó ayer a 24 heridos, 19 de ellos por armas de fuego en el municipio de Matagalpa, en el marco de las protestas.

“En Matagalpa visitamos la clínica Santa Fe. 24 heridos en los hechos de 15 de mayo fueron atendidos ahí por sus médicos y profesionales. 19 de ellos con heridas por armas de fuego. Dos pacientes todavía están allá en cuidados intensivos”, anotó el secretario ejecutivo de la CIDH, el brasileño Paulo Abrao, en Twitter.

La representación de la CIDH llegó a las 9:52 a.m. al colegio Santa Teresita, acompañada por el alcalde Sadrach Zeledón.

Entre los denunciantes estaba el padre Erick Díaz, vicario de la parroquia de Matiguás, donde “encapuchados” atacaron su templo. “Nosotros optamos por tocar las campanas, para que la población católica llegara en nuestro auxilio”, narró.

En Matagalpa, al menos tres personas han muerto durante las protestas, dos en la cabecera departamental y uno en el municipio de Sébaco.

Informe de la CIDH es clave para  reclamar justicia

El informe preliminar sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua que este lunes presentará la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), será fundamental para reiterar al Gobierno en la mesa del diálogo nacional la necesidad inmediata de hacer justicia y restablecer las garantías a los ciudadanos que protestan, indicaron representantes de la sociedad civil que se reunieron ayer con la CIDH en Managua.

“Con el informe preliminar de la CIDH se pueden ver mejores luces para llevarlas al diálogo, lo de la CIDH no es una acción separada, el pueblo demandó que la CIDH viniera y ahora que está aquí y ha visto la situación, con su informe se podrá ver la necesidad de justicia que el pueblo está pidiendo”, dijo Azahalea Solís, delegada de la sociedad civil en la mesa del diálogo luego estar reunida ayer con la CIDH.

“La expectativa es que ese informe de la CIDH contenga que el pueblo de Nicaragua efectivamente fue reprimido (desde el mes pasado) por una política de Estado”, agregó Solís, quien hoy tiene previsto participar en el tercer día de jornada del diálogo nacional.

Álvaro Leiva, secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), expresó que la declaración de la CIDH debe servir para que “el Gobierno tome consciencia y muestre voluntad política para mejorar la radiografía negativa que tiene.”

“Hay plena confianza en la CIDH. El diálogo camina de acuerdo a la mediación que nuestros pastores (obispos) están haciendo y la CIDH entra a un proceso de revisión que conlleva el cumplimiento de los deberes que le toca al Estado (de Nicaragua) con el sistema interamericano. Tenemos un mismo sentir, hay una profunda crisis de violación a derechos humanos en Nicaragua”, recalcó Leiva, quien estuvo en la reunión del domingo con la CIDH.

En el encuentro con la delegación de la CIDH, los representantes de la sociedad civil también pidieron medidas de “protección excepcionales”, dijo Marco Carmona, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

“Planteamos la preocupación de que una vez que ellos (representantes de la CIDH) se vayan, se criminalice más el trabajo de los defensores de derechos humanos y la persecución hacia los jóvenes; pedimos medidas de protección excepcionales que pueda la CIDH otorgar como garantía para las personas que protestan”, dijo Carmona.

El alcalde de Matagalpa, Sadrach Zeledón Rocha, fue entrevistado por la CIDH. Francisco Mendoza/END

“Es importante que el informe preliminar que van a sacar sea contundente por todas las denuncias y testimonios que recibieron; y el informe final debe ser lo más inmediato posible, para que los nicaragüenses podamos optar a la protección del Estado de Nicaragua”, agregó Carmona.

Luego de un trabajo de cuatro días, que incluyó recorridos en Masaya, León, Matagalpa y Managua, para recibir denuncias y testimonios de violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas contra el Gobierno iniciadas hace un mes, la delegación de la CIDH presentará hoy, a las 10 a.mm, sus primeras valoraciones.

Más denuncias de violaciones a los DD. HH. 

Centenares de personas denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) violaciones a sus derechos durante las protestas contra el Gobierno por las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) que iniciaron el pasado 18 de abril.

Una delegación de la CIDH llegó la noche del jueves al país y desde el viernes habilitó un salón en el hotel donde se hospeda para recibir las quejas de los ciudadanos. Ayer, domingo, fue el último día de funcionamiento de esta oficina, que resultó pequeña para atender a la población.

A Managua llegaron ciudadanos de todas partes del país. Por ejemplo, Uriel García Zelaya viajó desde Nueva Guinea para exponer su caso. Este joven, de 34 años, casi muere el pasado 20 de abril cuando sufrió una puñalada en la espalda mientras participada en una manifestación.

“En horas de la tarde iba en una marcha que salió del mercado municipal hacia el parque central de Nueva Guinea, la idea era pasar por la calle central. Caminaba delante de la marcha, cuando llegamos frente de las instalaciones de la delegación del INSS, turbas  junto con la policía, nos esperaban ahí y nos agredieron”, relató García.

“Sentí un golpe por la espalda, no me percate que era una puñalada hasta minutos después, cuando sentí algo caliente, me toqué y me percaté que estaba desangrándome, me hicieron siete puntadas”, agregó.

Los delgados de la CIDH tomaron la denuncia de este muchacho de Nueva Guinea, quien refirió que debido a la cortada se le formó un coágulo de sangre y tuvo que someterse a una cirugía.

La CIDH continuó recibiendo denuncias este domingo en Managua. Óscar Sánchez/END

Pasadas las 4:00 p.m. de ayer –hora tope que había fijado la CIDH para recibir denuncias--  jóvenes, adultos, ancianos, mujeres y hombres continuaban acudiendo a la oficina de la CIDH en el hotel. La mayoría, y por la misma recomendación de los delegados del organismo internacional, optaba por no divulgar sus casos.

Muchos estudiantes hacían fila para ser atendidos por personal de la Comisión Interamericana, pero con el rostro cubierto con bufandas, para no ser identificados o reconocidos. En el interior del hotel se restringió la toma de fotografías y videos.

La CIDH presentará un informe preliminar hoy, antes de marcharse del país. Se espera que informe cuántos casos documentó en sus recorridos por Managua, Matagalpa, León y Masaya.