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Gonzalo Koncke y Luis Ángel Rosadilla, representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), asistirán este miércoles a la cuarta sesión plenaria del diálogo nacional, por solicitud del canciller Denis Moncada a la Conferencia Episcopal.

Monseñor Carlos Enrique Herrera, obispo de Jinotega, confirmó la información este martes al salir del seminario Nuestra Señora de Fátima, sede del diálogo nacional, tras participar de un encuentro entre los obispos de la Conferencia Episcopal, el canciller Denis Moncada y los representantes de la OEA.

“Les dimos a conocer la realidad, muy diferente de cuando vinieron para la última elección. Ellos no viven aquí, desconocen la realidad de la zozobra y las dificultades que hay en la gobernabilidad”, comentó monseñor Herrera.

Gonzalo Koncke es jefe de gabinete del secretario general de la OEA, Luis Almagro, mientras que Luis Ángel Rosadilla es su consejero. Ninguno brindó declaraciones a los periodistas.

La llegada de los representantes de la OEA al diálogo se da en medio de fuertes señalamientos sobre la falta de institucionalidad, desconfianza en el Poder Electoral y deterioro del estado de derecho en el país, planteados en el diálogo por estudiantes, sociedad civil, sector privado y campesinos.

El canciller Denis Moncada argumentó que Nicaragua tiene un memorándum de entendimiento con la OEA en materia de institucionalidad y solicitó a la Conferencia Episcopal la presencia de representantes de ese organismo continental, para que expliquen los acuerdos en la mesa de diálogo.

Los obispos plantearon una agenda donde todavía tenemos pendiente hablar de los temas de democratización. Archivo/END

El memorándum de entendimiento, firmado el 28 de febrero del año pasado entre el Gobierno y la OEA, contempla un trabajo conjunto de 3 años para el “perfeccionamiento del sistema de representación política”, la búsqueda de mecanismos para fortalecer la norma constitucional sobre transfuguismo político y apoyo técnico en la depuración del padrón electoral.

La discusión de hoy

María Nelly Rivas, presidenta de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), explicó ayer que uno de los puntos que se abordaran hoy está referido a la democratización del país y los mecanismos con los cuales se alcanzaría esto.

“Los obispos plantearon una agenda donde todavía tenemos pendiente hablar de los temas de democratización y los mecanismos que te van a llevar a moverte hacia una democracía, eso es lo que esperamos ver, los planteamientos los vamos llevar a la mesa porque es un consenso de varios sectores”, afirmó Rivas.

La fuente también rechazó vehemente las amenazas que  fueron denunciadas ayer publicamente tanto por la Iglesía Católica como por la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua.

Otro punto a tratar 

Se prevé también que a primera hora se vuelva a discutir la propuesta gubernamental de “abogar por la no violencia y garantizar la libre circulación de todo el pueblo y el derecho al trabajo”, con la intención de eliminar los tranques de carreteras que hay en varios departamentos.

Esta petición no logró consenso el lunes, porque los universitarios, campesinos, sector privado y sociedad civil votaron en contra, argumentando que los tranques son una forma de manifestación contra el Gobierno.

El canciller Moncada afirmó que “los tranques están provocando daños en la economía, afectaciones en la producción agrícola y ganadera, muertes y daños a los derechos humanos”.

Monseñor Rolando Álvarez explicó que para aprobar un acuerdo en el diálogo, todas las partes deben estar de acuerdo.

Ante la falta de consenso, monseñor Silvio José Báez propuso que los tranques se vayan levantando en la medida que se cumplan las recomendaciones de la CIDH a Nicaragua, acogidas por todas las partes.

La discusión sobre los tranques quedó pendiente para este martes. Archivo/END

Las sugerencias de la CIDH contemplan, entre otros aspectos, “el cese inmediato de la represión, desmantelar los grupos ‘parapoliciales’ y adoptar medidas para prevenir que sigan operando”.

La discusión sobre los tranques quedó pendiente para este martes, para avanzar después en otros temas de agenda.

“Nos hemos centrado demasiado en una problemática particular que de por sí no es un acto violento, que puede traer consecuencias, eso es discutible”, dijo Báez, quien recordó que el objetivo principal del diálogo es “analizar el sistema político desde la raíz para lograr una auténtica democracia”.