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El transportista Luis Jiménez admitió hoy que llegó con una navaja a la sede del diálogo en Nicaragua, pero luego negó que tuviese intenciones de atacar a alguna persona.

Jiménez dijo esta tarde que portar una navaja no era para intentar herir a alguna persona y luego denunció que al conocerse la noticia de que él era quien ingresó armado al seminario Nuestra Señora de Fátima, sede del diálogo nacional, empezó a recibir amenazas.

Añadió que sus familiares también han sido amenazados.

Jiménez, quien llegó junto a la delegación del gobierno a la sesión del diálogo en Nicaragua, criticó a los organizadores por dar a conocer su nombre.

Ha sido monseñor Rolando Álvarez, al medio día, quien dio a conocer que una persona había ingresado armada a la sede del diálogo.

Álvarez, sin embargo, no mencionó ningún nombre.

El religioso explicó que a petición de los universitarios, en el seminario nuestra Señora de Fátima colocaron un detector de metales y hoy descubrieron a una persona que estaba armada.

"Aquí venimos todos con la fuerza de la razón", dijo Álvarez al referirse al tema y rechazar la portación de armas.

Jiménez, en tanto, sostuvo que la seguridad interna del seminario nuestra Señora de Fátima divulgó su nombre entre los periodistas y luego se conoció en el resto del país, lo cual ha criticado porque supuestamente ha sido amenazado.