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La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-Derechos Humanos) insistió ayer en que el Gobierno de Nicaragua autorice una visita de este organismo, para “recopilar de primera mano información acerca de los incidentes suscitados a raíz de las manifestaciones públicas” de abril y mayo.

Marlene Alejos, representante regional para América Central de la ONU-Derechos Humanos, en entrevista concedida a El Nuevo Diario explicó que esta visita sería complementaria a la realizada la semana pasada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ya que buscaría “ofrecer asistencia en relación con el cumplimiento de las obligaciones del Estado en materia de derechos humanos que puedan requerirse a corto, mediano y largo plazo”.

Desde el pasado 7 de mayo, el Alto Comisionado solicitó oficialmente al Gobierno de Nicaragua el acceso al país, pero Alejos confirmó que hasta la fecha no han recibido respuesta a esa solicitud.

“Nosotros seguimos convencidos que nuestra visita no es sólo oportuna, sino además importante. De hecho, la sociedad civil, la iglesia, el sector privado, los estudiantes y la CIDH reclaman nuestro acceso al país a la mayor brevedad”, sostuvo Alejos desde Ciudad de Panamá, donde se encuentra la sede de la oficina regional de la ONU para los Derechos Humanos.

17 días han transcurrido desde que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU-Derechos Humanos solicitó acceso al país. Archivo/END

La recomendación número 14 de la CIDH al Estado de Nicaragua insta a las autoridades a “facilitar la visita de todos aquellos mecanismos de protección de derechos humanos del Sistema Interamericano y de Naciones Unidas”, por lo que la oficina de la ONU espera que esa recomendación “se cumpla pronto”, y confía en que “se dé una firme voluntad política” en ese punto.

Monitoreo de información

Alejos dijo que la ONU-Derechos Humanos está “monitoreando de cerca” la situación en Nicaragua desde el pasado mes de abril y además recibe denuncias relacionadas “con el uso excesivo de la fuerza, restricciones a la libertad de reunión pacífica y de asociación, a la libertad de expresión, así como en relación al hostigamiento a defensores y defensoras de derechos humanos”.

De hecho, desde el pasado 20 de abril la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos exhortó al Gobierno nicaragüense a que evitara ataques contra manifestantes y medios de comunicación, y para que garantizara el libre ejercicio de la libertad de expresión y reunión pacífica. 

Visita complementaria

La funcionaria de la ONU aseguró que la labor de la CIDH y de la oficina de ONU-Derechos Humanos es “complementaria”, y que los hallazgos preliminares de la CIDH “coinciden con la información que nuestra oficina ha recibido durante estas últimas semanas y reflejan el alcance de la crisis que se está viviendo en el país”.

Alejos detalló que “no sólo estamos interesados en recopilar información de primera mano sobre los incidentes suscitados hasta ahora, sino también en retomar el contacto con las autoridades nicaragüenses y otros actores”.

Los hallazgos preliminares de la CIDH coinciden con la información que tiene la ONU-Derechos Humanos sobre la crisis de Nicaragua: “el uso excesivo de la fuerza, restricciones a la libertad de reunión pacífica y de asociación, a libertad de expresión, así como en relación al hostigamiento a  defensores y defensoras de derechos humanos”. END

De acuerdo con información de esta oficina regional de la ONU para América Central, esta no ha tenido contacto directo con las autoridades nicaragüenses desde junio del año pasado.

“Durante la última reunión que nuestra oficina sostuvo con el ministro Denis Moncada Colindres, en junio de 2017, comunicamos nuestra total disponibilidad e interés de explorar oportunidades de cooperación, sin embargo no hemos recibido ninguna solicitud de asistencia técnica hasta la fecha”, señaló Alejos, añadiendo que han mantenido comunicación constante con miembros de la sociedad civil.