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  • EFE

El cardenal Leopoldo Brenes exhortó hoy a los nicaragüenses a no perder la esperanza en el diálogo nacional, que se encuentra suspendido desde hace dos días tras la falta de consenso entre el Gobierno y diversos sectores del país. Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, confió en un pronto retorno a la mesa del diálogo, que, destacó, es el cauce civilizado para resolver las diferencias y la actual crisis que vive el país, que se ha cobrado la vida de al menos 76 personas, según la CIDH.

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La Iglesia Católica, mediadora y testigo de ese proceso, suspendió hace dos días ese dialogo ante la falta de consenso entre las partes. El Gobierno de Nicaragua llegó a denunciar un intento de "golpe de Estado" en el diálogo nacional debido a los planteamientos para reformar la Constitución y adelantar las elecciones.

Los obispos sugirieron "la conformación de una comisión mixta de 6 personas, 3 por cada parte, con el objetivo de que logren un consenso para superar este impasse" y destacaron "la búsqueda de la paz y el amor a Nicaragua" como la identidad común que les une a todos.

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Al respecto, Brenes dijo que ni él, ni la Conferencia había sido notificada si ya comenzó a trabajar esa comisión mixta sugerida. "En este momento no hemos recibido de nuestra parte nombres de quienes van a formar (la comisión mixta), quienes van a ser por cada parte para ver qué día van a platicar y si llegan al consenso y que nos avisen para convocar a toda la asamblea", indicó el religioso.

"La pelota está en la cancha de ambos y a ellos les tocará reunirse, consensuar y cuando tengan el consenso que nos llamen para convocar a todos los miembros de la mesa", agregó.

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Nicaragua cumple hoy 38 días de una crisis que se ha cobrado al menos 76 muertos y 868 heridos, según cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La crisis incluye multitudinarias manifestaciones a favor y en contra del presidente Daniel Ortega, que comenzaron con protestas en oposición a unas fallidas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a las víctimas mortales en actos represivos.