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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó medidas cautelares para 13 estudiantes del movimiento estudiantil universitario y solicitó al gobierno de Daniel Ortega que  tome “las medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal” de estos jóvenes y la de sus familiares, indicó ayer en un comunicado.

Los estudiantes son Bosco René Bermúdez, Brandon José Cruz, Fernanda Porto Carrero, Fernando José Sánchez Zeledón, Ángel Gabriel Rocha Amador, Víctor Agustín Cuadras Andino, Lesther Lenin Aleman Alfaro,  Iskra Guisselle Malespín Sevilla, Judith Belen Mairena,  Mildred Gisselle Rayo Ramírez,  Madelaine Jerusalem Caracas Marín, Jeancarlo Manuel López Gutiérrez  y Kevin Rodrigo Espinoza Gutiérrez.

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Este grupo de jóvenes “se encuentra, en principio, en una situación de gravedad y urgencia, puesto que sus derechos a la vida e integridad personal están en riesgo”, dictaminó la CIDH y “en consecuencia, de acuerdo con el Artículo 25 del Reglamento de la CIDH, la Comisión solicitó al Estado de Nicaragua que adopte las medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal de las y los beneficiarios y sus familiares”, dice el pronunciamiento.

Lesther Alemán Alfaro y Madelaine Caracas Marín son parte del grupo que representa a los estudiantes en la Mesa del Diálogo Nacional, que se encuentra suspendido por falta de consenso. Sus nombres se popularizaron desde el pasado 16 de mayo, cuando en el primer día del diálogo, Lesther pidió a Ortega rendirse ante el pueblo y Madelaine leyó la lista de los muertos durante las protestas iniciadas el 18 de abril pasado.

La CIDH considera que los “beneficiarios” de las medidas cautelares “tras haber sobrevivido a tales eventos, el riesgo continuaría tanto mediante amenazas de muerte a través de llamadas telefónicas o a través de redes sociales, o bien, mediante seguimientos por personas motorizadas o en camionetas a manera de intimidación”.

Obligación del Estado

Estos jóvenes son “objeto de una gran estigmatización y en varios casos se habrían difundido imágenes de sus rostros a través de fichas de identificación denominadas “rostro del caos” que contendrían además información relacionada con el nombre de sus familiares e incluso su número de cédula de identificación personal”, cita la CIDH en su comunicado.

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“El Estado está obligado a acatar estas medidas cautelares por el antecedente que existe de amenazas en contra de estos ciudadanos, algunos de ellos son parte de la mesa del diálogo. El Estado nicaragüense está obligado a acatar estas medidas porque es parte del sistema interamericano de la Organización de Estados Americanos”, informó la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

“El Estado tiene sus protocolos de seguridad, recordemos que lo que tendría que hacer en este caso es una comunicación a nivel nacional y un pronunciamiento en el que oriente a sus bases partidarias sobre el procedimiento de seguridad. Debe garantizar la protección, que no haya riesgos de peligro para la vida de estos estudiantes, si algo les sucede a uno de ellos, el Estado tendría que asumir la responsabilidad”, explicó.

Respeto a la vida

La CIDH indica en su pronunciamiento que el Estado debe “asegurar que sus agentes respeten la vida, la integridad personal de los beneficiarios de conformidad con los estándares establecidos por el derecho internacional de los derechos humanos”.

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El Estado también debe proteger a estos jóvenes de los “actos de riesgo que sean atribuibles a terceros” y debe concertar “las medidas a adoptarse con las y los beneficiarios y sus representantes”. Además, deberá informar “sobre las acciones adoptadas a fin de investigar los hechos alegados que dieron lugar a la adopción de la presente medida cautelar y así evitar su repetición”, indicó la CIDH.

Una delegación de la CIDH visitó Nicaragua entre el 17 y el 21 de mayo, recogió testimonios y valoró la situación en el país.

“La Comisión observó con preocupación, que incluso habría personas ‘infiltradas’ entre los estudiantes que atemorizarían a los beneficiarios de manera constante, y en uno de los casos informados se denunció que tales personas habrían rociado gasolina sobre un estudiante, quemado el rostro y cuello, y lo habrían amedrentado con ‘quemarlo vivo’, además de haberle golpeado severamente y después mantenido con sedación”, sostiene la CIDH en su pronunciamiento de ayer.

La CIDH informó que continúan  evaluando “otras solicitudes recibidas durante y después de la visita” para adoptar medidas de protección para más nicaragüenses.

“Las medidas cautelares se han pedido no solo para los estudiantes, sino que también para algunos líderes protestantes que están siendo amenazados y la lista de la CIDH podría aumentar”, informó la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH).