•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino fue encontrado en una cuneta en la Cuesta El Plomo, la mañana de este sábado, mientras un vigilante que habría llegado a atacar a los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) murió la noche del viernes.

 Ciudadanos siguen marchando

El cadáver de la persona de identidad desconocida encontrado en la Cuesta El Plomo mostraba aparentes signos de tortura, según testigos, y las autoridades policiales todavía no se han pronunciado sobre las circunstancias en que perdió la vida este ciudadano.

El despliegue policial en la Cuesta El Plomo fue notorio desde horas tempranas y los oficiales impidieron que ciudadanos se acercaran cuando removían el cadáver.

La ambulancia del Instituto de Medicina Legal se presentó a la escena para trasladar el cadáver.

 Un día en el tranque del empalme de Lóvago

El Instituto de Medicina Legal emitió un aviso haciendo una descripción física del cadáver de un joven, cuya edad oscila entre los 20 y 25 años. El rostro del desconocido presenta golpes y señales que indican la posibilidad de que intentaron quemarlo.

En el aviso se informa que la víctima pesaba 193 libras y tenía una estatura de 1.69 metros, cabello negro liso y corte de pelo tipo plancha, según la comunicación oficial de la medicatura legal.

El joven vestía camiseta azul, short color crema, botines de cuero número 39 color café, suela color crema igual que los cordones, indica el aviso del instituto forense.

La víctima llevaba calcetines tipo tobillera, color gris con letras en color negro con la leyenda sport. Tiene como seña particular pies planos, describe la comunicación oficial.

Un estudiante, que no reveló su identidad, dijo que esa persona estaba en este recinto, refiriéndose a la Upoli, y se había marchado hace dos días, sin precisar si era estudiante o colaborador.

El Nuevo Diario intentó conocer la versión de los estudiantes de la Upoli y la UNAN-Managua, porque se conoció que era colaborador de uno de esos recintos, pero nadie lo confirmó.

Regresaba a su casa

Otro caso bajo investigación es el del vigilante José David Martínez Rivas, de 27 años, quien llegó hasta los alrededores de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), donde encontró la muerte de manera violenta la noche del viernes.

 Honran a víctimas de los enfrentamientos en León

“Él (José David) iba para su casa y andaba en su motocicleta y arma de reglamento calibre 38”, afirmó su padre Wilfredo Martínez mientras se disponía a retirar el cadáver del Instituto de Medicina Legal (IML) la mañana de ayer.

Al ser consultado sobre cómo llegó su hijo hasta la UNAN, Wilfredo Martínez respondió no saber porque él (la víctima) vivía en el barrio Laureles Sur y regresaba de su trabajo en una empresa de vigilancia ubicada en el Reparto Belmonte, al oeste de la capital.

Hasta antes de su inesperado y violento deceso se desempeñaba como escolta de un funcionario de una institución, a la cual la empresa para la que trabajaba le brindaba el servicio de seguridad, dijo su padre.

Se buscó la versión de los estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua, pero escuetamente informaron que el guarda de seguridad llegó disparando a una de las trincheras.

“Estamos convocando a una conferencia de prensa para hacer entrega de un arma y una motocicleta a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH)”, expresó un estudiante de UNAN-Managua.