•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia ya eligió a sus tres representantes que tratarán de acordar una agenda común con el Gobierno, como parte de una comisión mixta, indicaron miembros de esta organización que fueron delegados a participar en la mesa del diálogo nacional.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, como mediadora y testigo del diálogo, mandó a crear una comisión mixta de la Alianza Cívica con el Gobierno (tres miembros por cada parte), para que se pongan de acuerdo en una agenda y así poder anunciar el reinicio de la mesa plenaria de las conversaciones. 

“La verdad es que como sociedad civil, como campesinos, como estudiantes y empresa privada ya tenemos nuestra delegación, que en su momento la daremos a conocer, ya elegimos a las tres personas”, dijo ayer Medardo Mairena, delegado por el sector campesino para representarlos en la mesa de diálogo. 

“Solo falta el llamado, que vuelva a convocar nuevamente la Conferencia Episcopal para que busquemos ese consenso” para reiniciar el diálogo, agregó Mairena a los periodistas durante su participación en una marcha en el municipio de El Jicaral, departamento de León.

Los nombres no han sido revelados. Miembros de la Alianza Cívica señalaron que de su lado hay: uno del sector campesino, uno de la empresa privada y uno de los estudiantes. 

Mairena sostuvo que los “tranques se mantendrán. “Nos interesa la economía del país, pero en primer lugar debemos poner la vida de las personas, para que después hablemos del capital. El pueblo sigue con sed de justicia”. 

Para el día 30 de mayo se ha anunciado una marcha en Managua, la cual se espera sea multitudinaria y cuenta con el respaldo de la Alianza Cívica, por lo que existe la expectativa de que los tranques se flexibilicen hoy y mañana, para que desde los departamentos puedan llegar a Managua.

Oportunidad de paz

Monseñor Bosco Vivas, obispo de la Diócesis de León, indicó ayer en la homilía de la misa celebrada en la Basílica de la Inmaculada Concepción en El Viejo, que se debe dar oportunidad a los acuerdos pacíficos en los que “unos y otros” tengan que “ceder algo”.

“Aunque haya olas que parece que nos van a tragar y hundir en el abismo de la violencia, en el fondo del mar, se supone y he escuchado,  hay una gran paz, es esa serenidad la que necesitamos hoy,  un mar sereno que nos permita vernos, hablar entre nosotros, dar oportunidades a los arreglos pacíficos, aunque unos y otros tengamos que ceder en algo, por el bien común”, sostuvo monseñor Vivas, uno de los cinco obispos delegados por la Conferencia Episcopal de Nicaragua, para mediar y ser testigo del diálogo.