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El presidente de la Contraloría General de la República (CGR) Guillermo Argüello Poessy, estimó “prudente” el decreto emitido por el presidente Daniel Ortega, en el que facultó a uno de sus ministros para declarar “emergencia sanitaria”, aunque prefirió no pronunciarse sobre la disposición de saltarse la Ley de Contrataciones y de disponer de los recursos de los asegurados, sin que exista una garantía real de pago de dichos recursos.

“Creo que deben tomarse todas las medidas a nivel de Poder Ejecutivo, que sean necesarias para hacerle frente a esta amenaza de llegada de esta epidemia al país”, dijo Argüello, al ser consultado sobre la decisión de Ortega anunciada el miércoles por la noche.

Argüello dijo que sin el decreto de emergencia, la Contraloría hubiese aprobado cualquier petición de exclusión de procedimientos que llegara relacionada con la adquisición de medicamentos y materiales médicos, referidos a la atención de la gripe, “porque estamos ante una verdadera emergencia”.

“¿Qué es preferible, que los recursos del INSS estén guardados o que se usen para adquirir medicinas y que no hayan muertos?”, se preguntó Argüello en medio de sus respuestas.

¿Puede disponer entonces el Presidente de los recursos del INSS, sin que esta Contraloría haga nada?, preguntamos, y respondió: “Nuestras facultades no llegan hasta ahí, son recursos de los asegurados, pero no está adquiriendo nada indebidamente y el INSS debe recobrarlos”. “Se va a pagar “, dice López, pero aclara: “si se puede”

El presidente Ejecutivo del INSS, Roberto López, dijo ayer por la mañana al comparecer en el canal oficial del Gobierno, que no era momento para preocuparse por la manera en que se utilizarían los fondos de los asegurados, porque lo que se procura es responder a las necesidades ante la inminente llegada de la influenza al país.

También dijo que sabía que los medios y la oposición “van a brincar” por el uso del dinero de los asegurados, sobre todo por la manera en que se va a recuperar el dinero, pero que lo más importante era tener las herramientas necesarias para enfrentar a la gripe.

“¿Que cómo se va a pagar ese dinero? Más adelante vamos a ver de qué manera se hace y si es que se puede hacer, porque hay que tener claro que lo importante es hacer frente a esto de la mejor manera posible, después vemos cómo se paga y si es que se puede pagar”, dijo López, casi repitiendo las palabras del presidente Ortega al momento de anunciar las medidas el miércoles por la noche.

“¿Cómo le pagamos al INSS y al Minsa? Vamos a hablar con los hermanos del ALBA. ¿Hasta dónde van a cubrir (el ALBA)? Eso está por verse. ¿Cuánto va a cubrir la OMS y la OPS? Eso vamos a ver”, dijo Ortega, dejando una sensación de incertidumbre sobre cómo volverá el dinero a las arcas del Seguro Social.

Ortega explicó ayer en cadena nacional de radio y televisión, que el Ministerio de Salud sólo cuenta con 3 mil 300 tratamientos antivirales, una cantidad ínfima en caso de que el virus de la gripe porcina entre al país, que ayer elevó su nivel de cuatro a cinco, en una escala de seis, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, López no coincidió con Ortega, quien afirmó que aunque la compra de los Laboratorios Ramos se había hecho “a tiempo”, no estaba en la capacidad de fabricar ni un solo antiviral. “Estamos en negociaciones con un proveedor internacional para que nos dé la fórmula de uno de los principales antivirales y fabricar la tableta en Laboratorios Ramos”, dijo López.

A velar muerto en lugar de evitar que se muera

“Si ese dinero (el préstamo) no se paga, pues bueno, esas serán las consecuencias que veríamos en el futuro si se paga, cuándo se va a pagar y la forma”, dijo el colegiado, quien dijo tener fresca la información relacionada con la emergencia del huracán Mitch, que fue utilizada por algunos funcionarios de Arnoldo Alemán, como Byron Jerez, para construirse una terraza en su casa de playa en Pochomil Viejo.

Jubilados: “Que ocupen fondos, pero que paguen”

La medida de tomar fondos del INSS para la compra de medicamentos y material sanitario destinado a evitar el avance de la influenza en el país, fue calificada de “correcta” por Donald Castillo, Presidente de la Asociación Nacional de Jubilados, en tanto “sea de beneficio para todos los nicaragüenses”.

“En este caso, de acuerdo con la amenaza la influencia humana que hay en el mundo, creo que si la medida va a favorecer a todos los nicaragüenses, es correcta”, dijo.

“Lo importante es que de acuerdo con el Presupuesto General de la República en el próximo año, la Asamblea Nacional apruebe cómo el Estado le va a pagar al Seguro Social esto que va a agarrar”, añadió.

Recordó que el Estado de Nicaragua sostiene una “deuda eterna” con el INSS por las diferentes ocasiones en que los gobiernos de turno han “echado mano” al dinero de los pensionados, y que para cancelarse, deberían destinarse 367 millones de córdobas anualmente a lo largo de una década.

“Estamos de acuerdo, pero que no se siga sangrando al Seguro Social, porque todavía existe esa deuda eterna que no se ha cancelado”, afirmó Castillo.

Coordinadora exige transparencia

Por su parte, la Coordinadora Civil consideró oportuno que el Estado esté tomando medidas preventivas para enfrentar la influenza humana, sin embargo, pidió que el gobierno sea transparente con la utilización de los fondos que se están destinando, además rechazó la politización de la enfermedad que están impulsando funcionarios del partido de gobierno.

“La salud es un asunto de derechos humanos. Por lo tanto, debemos participar sin distinción del sexo, edad, raza, religión o afiliación partidaria en el control de esta pandemia y exigir información científica y oportuna a las autoridades competentes”, expresó Luisa Molina, vocera de la organización civil.

Señaló también que los recursos destinados por la cooperación internacional, para combatir esta mal, deben ser utilizados de manera transparente y para lo que está establecido.

Recalcó que no se puede permitir que se repita la corrupción dada en otros momentos, donde el dinero es desviado para otras causas que no son para el bien común, ni el bienestar de la sociedad.

Menos política y más acción

“Es el momento de hacer bien las cosas en Nicaragua. No es el momento de lanzar calificativos como que es una guerra bacteriológica, que si es imperialista o socialista. La situación es que tenemos una epidemia que puede entrar en Nicaragua y lo más importante es la vida de la gente”, precisó.

Molina enfatizó que todas las medidas que se tomen deben estar apegadas a la Constitución de la República y a derecho. Una emergencia de salud no significa que los funcionarios tomen decisiones unilaterales que quebranten las leyes, dijo.


(Con la colaboración de Mauricio Miranda)