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 Las denuncias de los secuestros ejecutados por escuadrones armados que se desplazan en vehículos o motos coinciden en que la mayoría de las víctimas han sido jóvenes, revelaron representantes de organismos de derechos humanos.

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Este lunes, los familiares de Kenneth Romero y Cristian Mendoza denunciaron la desaparición de los jóvenes, ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH).

A los dos jóvenes se los llevaron a plena luz del día el pasado sábado, cuando se encontraban en una pulpería del barrio El Riguero, en Managua. El secuestro fue presenciado por vecinos del sector quienes aseguraron a El Nuevo Diario que a los muchachos se los llevó un grupo armado que se movilizaba en dos camionetas doble cabina.

 Madre de Kenneth romero ruega que se lo entreguen vivo. Bismarck Picado/END

Marcos Carmona, director de la CPDH, informó que este organismo tiene al menos 14 denuncias de desapariciones en el contexto de las protestas que iniciaron el pasado 18 de abril. Dijo que el número de casos ha aumentado luego de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En cambio, Braulio Abarca del Cenidh, indicó que desde el 18 de abril que empezaron las protestas han recibido denuncias por desapariciones de personas relacionadas a las manifestaciones, pero aparecen días después y con signos de tratos crueles.

Calculó “más de 20 de detenciones ilegales por parte de policías, que tienen patrones de violencia, pero tenemos 8 o 10 personas que no han aparecido actualmente”. Abarca se reservó el nombre de estos desaparecidos “por seguridad de la familias”.

Carmona explicó que el patrón de los secuestros que se han dado en los últimos días, atenta contra el derecho a la vida, principalmente la de los jóvenes. “Vamos estar en estos días en la Organización de Estados Americanos (OEA) exponiendo toda la situación que vive el pueblo”, informó.

"Los queremos vivos”

Anastasio Mendoza Fernández denunció este lunes que su sobrino Cristian Mendoza fue secuestrado el sábado junto con Kenneth Romero y confirmó que se trata del apodado Viper, quien estuvo atrincherado en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

“Por una discordia entre ellos lo sacaron y salió el sábado. Después de ese video, no lo hemos vuelto a ver”, declaró.

Ivania María García demanda que la muerte de su hijo de 16 años no quede impune. Bismarck Picado/END

Mendoza Fernández aseguró que su sobrino cursa cuarto año de Ingeniería en Sistemas y trabajaba para el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI). “Él era inspector de transporte y se fue unas dos semanas antes de meterse en la lucha”, expresó tras revelar que desde el mismo día de su desaparición visitó la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), pero le aseguraron que no se encontraba en ese lugar.

María Elsa Aburto, madre de Kenneth Romero, demandó la entrega de su hijo. “Lo quiero de regresó y con vida”, exclamó.

El Cenidh acompañó a Aburto a interponer la denuncia por secuestro, pero la Policía lo tipificó como desaparición, declaró Abarca.

Otra madre pide justicia

Ivania María García, madre del joven Gilberto Sánchez García, quien murió atropellado por un conductor de la ruta 102 cuando estaba en una barricada cerca de la Upoli, denunció ante organismos de derechos humanos que las autoridades no han dado seguimiento al caso.

“No han agarrado al chofer y yo quiero que se haga justicia por su muerte”, exigió.

Sánchez García murió el 17 de mayo cuando estaba apoyando a los universitarios de la Upoli. Tenía 16 años y estudiaba en el colegio Rigoberto López Pérez.

Jóvenes que participaron en un tranque en la comunidad El Quebracho también narraron a la CPDH que el pasado viernes 25 de mayo fueron atacados a balazos por personas que identifican como simpatizantes del Gobierno.

José Antonio Cuadra, de 23 años, declaró que a las 5:30 p.m., turbas que venían del lado de Boaco en camionetas se bajaron y les dispararon.

“Manuel Fuertes, secretario departamental de Boaco, fue uno de los que disparó y me hirió en la pierna derecha. Tengo 13 charneles en mi pierna”, expresó Cuadra mostrando las radiografías de su pierna donde se observan los proyectiles.

Luis Alberto Jarquín, de 25 años, también resultó con heridas de bala en ese ataque en Boaco. Él tiene heridas en la espalda, luego que simpatizantes del Gobierno le dispararan.

Jaime Ampié, promotor de la CPDH, denunció que en ese mismo suceso fue objeto de un atentado. “Ese día nos trasladamos de Boaco al empalme, donde había presencia de turbas. En El Quebracho, el joven del Ortega, simpatizante del Gobierno, atravesó la camioneta en la que andaba frente a mi vehículo para amenazarnos con un arma”, declaró Ampié.