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Después de seis horas de encuentro, los representantes del Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia acordaron este lunes en la comisión mixta reanudar el diálogo nacional para seguir con la agenda de democratización de Nicaragua.

El diálogo nacional fue suspendido el pasado miércoles ante la falta de consenso, porque el Gobierno se negó a abordar los temas de democratización de Nicaragua, argumentando que primero se deben levantar los tranques.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia —integrada por representantes del sector privado, universitarios, campesinado y sociedad civil— se comprometió este lunes a “aunar esfuerzos y enviar un mensaje para la flexibilización de los tranques”, que era la condición del Gobierno para retomar el diálogo.

En el comunicado, las partes se comprometieron a hacer un llamado al “cese inmediato de toda forma de violencia y el cumplimiento de las recomendaciones 1,2 y 3 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Estas recomendaciones, tras la visita in situ de la CIDH, contemplan cesar la represión y las detenciones arbitrarias, respetar el derecho a las protestas pacíficas y admitir una investigación internacional independiente sobre los hechos de violencia ocurridos desde el 18 de abril.

La delegación del Gobierno, representado por el canciller Denis Moncada, el diputado sandinista Edwin Castro y el procurador Hernán Estrada, fueron consultados sobre los alcances de acoger estas recomendaciones, cuando al mismo tiempo estudiantes de la UNEN atacaban a estudiantes autoconvocados en la UNI y la Policía Nacional abría fuego contra estudiantes y civiles en el centro de Managua. Todos guardaron silencio.

Juan Sebastián Chamorro, del sector privado destacó que “este comunicado que hemos emitido la comisión 3x3 tiene dos grandes logros: el reconocimiento de los actos de violencia de hoy (ayer) y retomar la agenda de democratización que es lo que la gente está esperando”.

Carlos Tünnermann, de la sociedad civil, expresó que el cese de la violencia debe cumplirse. “Firmaron los representantes del Gobierno, de manera que el mayor compromiso es para ellos”, dijo.

En el comunicado, las partes condenaron los ataques a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y a la Radio Ya. También llamaron al cese de toda agresión a cualquier medio de comunicación.

Los tranques

La Alianza Cívica acordó aunar esfuerzos para hacer un llamado a la sociedad civil a “flexibilizar” los tranques que mantienen en las carreteras del país, pero esto no significa que vayan a desaparecer, según explicaron.

“Flexibilizar los tranques es reducir el tiempo en que se impide el paso, continuar permitiendo el tránsito de ambulancias y cuerpos de socorro, pero no es que se vayan a quitar y el Gobierno quedó clarísimo de eso y estuvo de acuerdo, por lo tanto no deben seguir criminalizando esta forma de protesta”, explicó Medardo Mairena, representante campesino y uno de los delegados de la Alianza Cívica.

Iglesia pide buena voluntad

Para retomar la mesa de diálogo la Conferencia Episcopal debe convocar a las partes.

Monseñor Carlos Avilés, quien sirvió como mediador en las negociaciones de la comisión mixta, señaló que de no haber voluntad en resolver los problemas y en el cumplimiento de los acuerdos, la Iglesia Católica se retiraría del proceso, “porque llegar a un diálogo solo a hablar y pasar el tiempo lo convierte en estéril y así no se podría seguir”.

Monseñor Avilés aclaró que el cese a la violencia acordado tiene que ver con no reprimir las manifestaciones pacíficas, “pero no significa que se deben quedar cruzados de brazos ante los hechos de delincuencia común”, en referencia a los secuestros, asesinatos y asedios nocturnos que se reportan en la capital y otras partes del país.

Obispo Mata solicita a OEA instalación de Consejo Permanente por crisis en el país

Monseñor Juan Abelardo Mata, obispo de la Diócesis de Estelí, solicitó ayer al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) la “convocatoria inmediata” de un Consejo Permanente que permita analizar la situación de la crisis actual en Nicaragua y adoptar decisiones en contra del Estado si se demuestra que ha alterado “orden constitucional”. 

“Le urgimos convocar al Consejo Permanente de la OEA y a comunicar a la comunidad hemisférica de lo que está ocurriendo en Nicaragua”, precisó Mata por medio de una carta dirigida a Almagro. 

El cese a la violencia acordado en el diálogo tiene que ver con no reprimir las manifestaciones pacíficas, “pero no significa que se deben quedar cruzados de brazos ante los hechos de delincuencia común”, enfatizó monseñor Carlos Avilés. Orlando Valenzuela/END

En el documento, monseñor Mata afirma que en el país se ha roto en los procesos electorales de los últimos años, y en vista de las acciones violentas ocurridas en las últimas semanas en la ola de protestas que ya ha dejado más de 76 muertos y 800 heridos en todo el territorio nacional, según el informe preliminar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Nos preocupa profundamente que ante la renuencia del señor (Daniel) Ortega considerar la demanda popular, el diálogo nacional llegue a un callejón sin salida y la crisis actual se convierta en una catástrofe humanitaria de vastas proporciones que afectaría a toda la región Centroamericana y del Caribe”, añadió Mata en el escrito.

El jueves pasado, Almagro había reiterado que la crisis sociopolítica en Nicaragua solo podría ser resuelta vía electoral. “En cuanto a la salida política a esta situación hemos insistido que la misma debe ser electoral, sin exclusiones, sin inhabilitaciones con un proceso electoral justo, claro, transparente”, declaró Almagro mediante un video. 

El diálogo nacional fue suspendido el pasado miércoles ante la falta de consenso. Orlando Valenzuela/END

En el video, Almagro también se refirió a “algún actor de la oposición” de mentir sobre la condena a los asesinatos de manifestantes, a las gestiones de la OEA para la visita de la CIDH y respecto a la posición frente al informe preliminar del organismo. 

“Quiero tres cosas para Nicaragua: democracia en Nicaragua, verdad y justicia en Nicaragua, plena vigencia de los derechos humanos en Nicaragua”, enfatizó el secretario general de la OEA.