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Gerardo Antonio Aburto no pudo vender ayer todas las camisetas que se había propuesta. Tampoco pudo llegar vivo a su casa. Al hombre de 27 lo atraparon los policías, lo golpearon y remataron con un balazo de AK47, relataron hoy sus fmailiares durante la vela en Managua, con base en el acta de defunción.

Aburto es una de las dos personas que murió ayer durante una fuerte protesta en Managua.

El comerciante llevaba en su espalda una mochila con tres camisas que no pudo vender, como parte de su jornada diaria en el Mercado Oriental. Cuando caminaba entre Ticabus y el estadio de beisbol Dennis Martínez, lo capturaron y su suerte estaba echada.

Los policías “lo tiraron al suelo y cuando se levantó y quiso correr, un policía le disparó al pecho”, narró entre sollozos  María Aracely Aburto, hermana de la víctima, citando a los bomberos que auxiliaron a su pariente.

Aburto vivía frente a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en Managua.

Familiares de Gerardo Aburto, esta mañana. Oscar Sánchez/END

De acuerdo con sus familiares, entre siete y ocho antimotines lo vapulearon y remataron con un impacto de bala de fusil AK 47, en el tórax.

Los dos miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos que lo llevaron al hospital Bautista son quienes relataron a los familiares de la víctima que, de la golpiza que le dieron los policías, lo dejaron semidesnudo.

El comerciante tenía dos días de no salir a vender por el clima de inseguridad que se vive en Nicaragua.

Ayer, sin embargo, Aburto decidió jugársela e ir al Mercado Oriental, pero no logró sobrevivir a la protesta.

“¡Ay mi muchachito, qué te hicieron!”, exclamó hoy Hilda María Meza ante el ataúd de Gerardo Aburto, a quien ayudó a criar.

Gerardo Aburto tenía 27 años. Óscar Sánchez/END

Meza ha sido el brazo derecho de Edemesia Aburto en la crianza de sus cinco hijos, porque la progenitora del joven asesinado ha sido madre soltera.  

El domingo es cuando Meza vio con vida a Aburto por última vez. Hoy esta mujer llegó al velorio apoyándose en un bastón y con la ayuda de un joven. Ella lloró largamente sobre el ataúd del joven asesinado.

Aunque la familia de Gerardo Aburto no estaba preparada económicamente para su vela y posterior sepelio, sus parientes pudieron darle cristiana sepultura de manera digna la tarde del martes en el cementerio de la comarca de Jocote Dulce.

“Los vecinos se han solidarizado con nosotros, como usted no tiene idea. Nos han traído de todo para la vela, desde el café, el pan y hasta las sillas”, aseguró María Aracely Aburto, hermana de la víctima.

Preguntado cómo hicieron para cubrir los gastos de la sepultura, José Antonio Aragón, cuñado de la víctima, destacó que los encargados del campo santo les exoneraron del pago del terreno para sepultar a Gerardo Aburto.

Gerardo Aburto tenía varios días de no ir a vender para evitar el peligro. Oscar Sánchez/END

“Por la sepultura tampoco pagamos, porque la hicimos nosotros con la ayuda de vecinos y amigos”, destacó José Antonio Aragón.

El balazo

El joven comerciante murió a la 6:55 pm por un impacto de bala en el tórax, según el acta de defunción que le extendieron a la familia las autoridades del hospital Bautista, donde lo llevaron los bomberos.

En el parte médico se indica que Gerardo Aburto murió a consecuencia de una herida de arma de fuego en el tórax (parte derecha), que le causó un shock hipovolémico, es decir que murió desangrado.

Gerardo Aburto el menor de seis hermanos, quien en sus ratos libres jugaba baloncesto o practicaba boxeo en la cancha de la colonia Miguel Bonilla, cercana a su casa.

Sepultado

A Aburto lo sepultaron esta tarde.

"Mi hermano no era ningún perro para que lo mataran así. Exigimos justicia", declaró Fátima Aburto en el cementerio. 

La honra fúnebre fue acompañada por varias personas y algunos dispararon algunos morteros en memoria del difunto.