•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Kenneth Israel Romero, el joven de 23 años que fue secuestrado el sábado pasado en el barrio El Riguero de Managua, fue devuelto con vida a su casa al amanecer del martes pasado.

“No me lo entregaron a mí. Lo trajeron, lo dejaron allá, (esquina este de su casa) frente a los Talleres Modernos. Dicen que fue un microbús con vidrios oscuros.  Él caminó, abrió la puerta y entró. Él andaba la llave de la casa; hasta que entró  lo vi”, dijo María Elsa Aburto, mamá de Kenneth.

 Día de las Madres sangriento

“Pensé que alguien le había quitado la llave a él y venían a hacerme algún daño a mí. Pero le grité: Kenneth, ¿sos vos? y él respondió. No le quitaron la llave”, agregó Aburto.

El joven apareció “bastante mal de salud, porque lo golpearon”, dijo su mamá, agregando que “la recomendación del doctor es que mantenga reposo. También queremos ser prudentes, él no puede salir ni dar declaraciones”.

Kenneth fue secuestrado el sábado pasado, según testigos, por hombres armados a bordo de dos camionetas.  Su mamá lo buscó en la Dirección de Auxilio Judicial y en el Distrito I de la Policía. Aburto expresó el pasado 26 de mayo que la Policía le dijo que investigaban el  caso de su hijo.

 Marcha multitudinaria por las madres de abril

Aburto se mostró consolada por la aparición de su hijo, “pero yo sigo temiendo por la vida de él”, afirmó. 

La madre del joven cree que lo pueden continuar persiguiendo porque lo vinculan a las protestas de los universitarios contra el Gobierno, señaló Aburto ayer, luego de llevar a una consulta médica a su hijo. 

Muy maltratado

“Fuimos donde el doctor, que dijo que está bien maltratado. Tiene moretones por donde quiera, recomendó medicamentos.  Kenneth anda nervioso, cualquier cosa lo sobresalta. No puede mover mucho la mano izquierda, la tiene entumida, dice que se mordía la mano y no se la sentía y esta mañana  (ayer) lo llevé  a la consulta”, expresó.  

Aburto considera que su hijo tiene un trauma sicológico y que lo va a tener que valorar un sicólogo.

“Ahora estoy feliz porque está vivo, gracias a Dios. Ha sido un milagro, yo quería que apareciera vivo, amo a mi hijo y a mí hija, que ha estado conmigo”, añadió Aburto, con el rostro conmovido.  

 “Si te movés te mato”, gritó el policía a Marcelino

Aburto comentó que “el país está en un caos, no solo madres  con hijos detenidos o muertos están preocupadas y tristes, toda Nicaragua está preocupada con eso de los tranques y otras cosas”.

El equipo de El Nuevo Diario logró ver a Kenneth en su casa. Su cuerpo resiente los golpes recibidos, pero camina y luce un rostro angustiado.

El joven de 23 años  es padre de un hijo de tres. Kenneth  estudió Ingeniería en Computación, pero no logró titularse. Trabaja reparando celulares y computadoras y no había tenido rencillas con nadie, aseguró su mamá.