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  • EFE

La desolación dominó hoy las calles de diferentes ciudades de Nicaragua después de una jornada violenta en la que al menos 16 personas perdieron la vida, en medio de la crisis sociopolítica que atraviesa el país, y que ha dejado al menos 94 muertos.

Municipios del litoral Pacífico como Managua, Masaya, Chinandega y Jinotepe, así como Estelí y Jinotega en la zona norte, o Boaco en la parte central, parecían ciudades fantasmas, debido a que sus calles estaban menos frecuentadas que de costumbre y el comercio apenas abrió sus puertas.

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Managua, Masaya y Estelí sufrieron saqueos después de haber sido escenarios de muerte.  El ajetreo diario y las pláticas o negociaciones en voz alta fueron poco notorias en las paradas de autobuses y mercados de las ciudades afectadas.

La reducción en la frecuencia del transporte colectivo y la poca disponibilidad de taxis se sumó al ambiente sombrío que envolvió a Nicaragua tras una jornada que algunos calificaron de "matanza".

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Del total de víctimas, 11 fueron confirmadas por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenid), dos por el Hospital Militar Escuela Dr. Alejandro Dávila Bolaños y tres que El Nuevo Diario logró confirmar esta mañana en Chinandega. 

Ocho de las 16 víctimas mortales fallecieron durante los ataques en Managua, uno en Masaya y cuatro civiles más en enfrentamientos en Estelí.

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Nicaragua atraviesa una crisis sociopolítica que contaba más de 80 muertes desde el 18 de abril hasta antes de los ataques de ayer jueves, cuando al menos 11 personas perdieron la vida, según el Cenidh.

La crisis tuvo como detonante diversas manifestaciones en contra de unas medidas de seguridad social emitidas por Ortega, pero continuaron después de su derogación debido a la mortandad causada por los actos de represión, que han sido constatados y condenados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Amnistía Internacional.