•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

El papa Francisco envió al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, una carta en la que insta a los diversos sectores de la sociedad a encontrar rutas de justicia, diálogo y paz.

La misiva es una respuesta a la carta que envió Ortega al Santo Padre el pasado 29 de abril, en la que agradecía “su llamado a la concordia”, luego que en Nicaragua se desatara una ola de protestas contra el gobierno, y que hasta la fecha ha dejado un saldo de más de 100 personas muertas.

 Lea: Almagro responsabiliza al Gobierno de Nicaragua por muertes en protestas 

“Señor presidente, he recibido su carta, con la que me hace partícipe de la situación que atraviesa ese amado país, a la vez que me manifiesta su disponibilidad para dialogar y buscar el entendimiento entre todos”, escribió el Sumo Pontífice.

El papa precisó que el diálogo humilde y sincero es un buen medio para favorecer la paz y encontrar soluciones justas y solidarias a los problemas sociales.

 De interés: Diálogo, solo con garantías internacionales

“En el momento presente se hace especialmente necesario, como un llamado a la responsabilidad de los diversos sectores de la sociedad a rechazar toda oscuridad y violencia, que contribuyen solo a multiplicar la división y el sufrimiento, de modo particular entre los pobres y vulnerables”, reza la carta enviada a Ortega.

El Santo Padre dijo que en sus oraciones están presentes los esfuerzos de todos los actores sociales que se orientan a buscar el entendimiento y el bien común, agregando que nunca es tarde para el perdón y la reconciliación.

 Además: Más de 100 muertos en protestas

“Rezo para que se encuentren las rutas de justicia, diálogo y paz que lleven a vivir un clima de concordia y de respeto por la vida de todos y cada uno de los nicaragüenses, y que se puedan resolver las cuestiones abiertas de forma pacífica y responsable”, escribió el papa.

Francisco finalizó su carta encomendando al Señor a todos los hijos e hijas de Nicaragua, y pidió a Dios y la Virgen, bendición y cuidado para el pueblo nicaragüense.