•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

El cardenal Leopoldo Brenes lamentó hoy el fallecimiento del cardenal emérito Miguel Obando y Bravo, quien tenía 92 años y fue su antecesor en la Arquidiócesis de Managua.

Brenes recordó hoy que hace pocos días sostuvo su última conversación, telefónica, con Obando y Bravo.

“Hace pocos días estuvimos platicando por teléfono y él manifestaba su apoyo a este servidor cómo coordinador de la comisión (mediadora en el diálogo de Nicaragua) y a toda la Conferencia Episcopal, que asumía este rol de mediación y testigo”, aseguró Brenes tras oficiar una misa.

Obando y Bravo murió esta madrugada, a sus 92 años y tras una larga vida pública como religiosos, que le tocó transitar bajo la dictadura de los Somoza, la revolución sandinista, la guerra de los años 80, los acuerdos de paz, y la desmovilización de los armados, hasta que el fallecido papa Juan Pablo II lo cesó en su cargo, en 2005.

“Obando (y Bravo) fue un hombre entregado al servicio de este pueblo santo”, dijo hoy Brenes al referirse al ahora difunto cardenal emérito.

Por otro lado, Obando y Bravo es quien casó por la iglesia a los ahora presidente y vicepresidenta de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El religioso era presidente de la Comisión de Paz y Reconciliación en Nicaragua, nombrado por Ortega.

Además, la Asamblea Nacional lo declaró Prócer de la Paz y la Reconciliación de Nicaragua.