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El goberno de Nicaragua decretó hoy tres días de duelo nacional por la muerte del cardenal emérito, Miguel Obando y Bravo, ocurrida esta madrugada.

En un decreto emitido por el mandatario Daniel Ortega, se ordena a las instituciones públicas que todas las banderas permanezcan a media asta por tres días, "que son considerados de duelo nacional".

Además, Ortega envió sus condolencias a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) por la muerte de Obando y Bravo, quien tenía 92 años de edad.

Obando y Bravo era presidente de la Comisión de Paz y Reconciliación en Nicaragua, nombrado por Ortega, y la Asamblea Nacional lo declaró Prócer de la Paz y la Reconciliación de Nicaragua.

En su decreto, el mandatario nicaragüense recordó los cargos de Obando y Bravo, de quien dijo tuvo "un sentido de justicia, actitud de entrega y sacrificio por la causa nacional y sirvio de ejemplo para forjar a las nuevas generaciones".

Además, por sus méritos, recordó Ortega, se creó la medalla Reconciliación y Paz Miguel Obando y Bravo.

El religioso murió esta madrugada, de acuerdo con información oficial.

El cardenal Leopoldo Brenes expresó sus condolencias por la muerte del religioso, quien es su antecesor en la Arquidiócesis de Managua.

También recordó que en su última conversación, telefónica, el cardenal emérito expresó su respaldo al trabajo de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN)  en el diálogo de Nicaragua, que busca superar una crisis que ha dejado más de 100 muertos.

Ese diálogo está suspendido luego de que la CEN, que actúa como mediadora y testigo, denunciara los actos de represión del Estado en contra de miles de manifestantes.

Por su parte, Ortega y su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, expresaron su confianza "en el diálogo nacional, como camino para retomar la paz y el bien común en Nicaragua".