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Por segunda madrugada consecutiva, elementos armados que se movilizan en motocicletas por las calles de Managua, asesinaron la madrugada del domingo al ciudadano Camilo Valle Jarquín, de 30 años, quien también se movilizaba en una moto.

El crimen contra Camilo Valle tuvo como escenario la pista de Sabana Grande, cerca del restaurante El Madroño, y fue perpetrado por motorizados, según dijeron vecinos del lugar.

Al momento del crimen, la víctima se dirigía a traer a su esposa, quien labora en una fritanguería. Camilo Valle, padre del fallecido y con el mismo nombre, informó a periodistas que su hijo salió de su casa en el barrio Milagro de Dios a las 2:00 a.m. del domingo a traer a su esposa y fue interceptado por los motorizados armados.

Lo siguieron

Los autores del crimen también se robaron la motocicleta de la víctima, porque cuando los familiares de Camilo Valle llegaron al lugar del crimen, no encontraron el vehículo que utilizaba para su trabajo.

Camilo Valle fue alcanzado por los motociclistas, quienes le dispararon varias veces con armas de distinto calibre. Una de las balas le atravesó el tórax, causándole la muerte de manera inmediata.

Valle deja en la orfandad a una niña de 10 años y un niño de 7. Él trabajaba como mensajero en una cooperativa.

Con el asesinato de Camilo Valle serían tres los crímenes confirmados en las calles de Managua, ejecutados por grupos armados motorizados que la población identifica como parte de las fuerzas de choque del Gobierno.

El sábado en la madrugada, las víctimas fueron el estadounidense Sixto Henry Vera y su amigo, el nicaragüense Marcos Omar Varela.

Ellos (Sixto Vera y Marcos Varela)  fueron ejecutados por sujetos armados en la pista de Rubenia, cerca de la cooperativa de buses Parrales Vallejos, en el Distrito IV de la capital.