•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Calles desoladas y la proliferación de barricadas en la vías de diferentes barrios de Managua, es el panorama que se vivía este domingo en la capital, la que también quedó incomunicada hacia el oriente del país, por un bloqueo instalado en la entrada a Nindirí y otro en la carretera Tipitapa-Masaya.

Además de las barricadas que desde hace varios días permanecen instaladas en los alrededores de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), los bloqueos se extendieron a otros barrios, como Villa Progreso, Jardines de Veracruz, Villa Miguel Gutiérrez, colonia Rafaela Herrera y los semáforos del Iván Montenegro.

END

En sectores de la capital como la colonia 1 de Mayo y Jardines de Veracruz, la población pone las barricadas por la noche y las quita al amanecer para evitar ser víctimas de sujetos que al amparo de la noche se movilizan armados disparando contra personas y edificios, robando y asesinando, según lo expresado por ciudadanos que prefirieron no brindar sus nombres por temor.

En la capital circulaban ayer pocas unidades del transporte colectivo y los centros comerciales y lugares de distracción se notaban desolados, al cumplirse 47 días de protestas.Familias se abastecen

Este domingo también fue notorio observar que desde muy temprano de la mañana los supermercados eran abarrotados por los capitalinos, quienes de manera presurosa llenaban las carretillas de víveres ante el temor de que la situación empeore este lunes, al iniciar una nueva semana.

En la Estación 7 de la Policía, ubicada en Villa Venezuela, se pudo observar que en uno de los costados de la entrada principal fueron puestas varias piedras canteras donde permanecen algunos oficiales de policía parapetados.

En los barrios del sector occidental de la capital, conocida como la parte de abajo de Managua, aunque no había barricadas, el ambiente de desolación se apreciaba en las calles.

En campos deportivos, como el Gadala María se realizó un partido de beisbol, pero la asistencia de fanáticos fue escasa y el gran ausente fue el bullicio que suelen hacer los amantes de este deporte.

En los parques de la capital fue notoria la poca presencia de padres de familia con sus niños en busca de distracción y pocos jóvenes fueron vistos en la calles jugando básquet o futbol.