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Muros más altos, piedras canteras como tranques y retenedores de velocidad de púas unidas por cadenas son parte del reforzamiento que se observa en el sector de El Carmen, donde habita el presidente Daniel Ortega, mientras en las instalaciones central la Policía Nacional en Plaza el Sol y la Alcaldía de Managua construyen altos muros frente a sus edificios.

En un recorrido de El Nuevo Diario, se pudo observar que las entradas a la casa presidencial han sido  reforzadas como parte de medidas de seguridad. Además del tradicional perímetro existente de seguridad, agregaron  retenes a una cuadra más, para tener ahora tres anillos de seguridad.

Según personal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), ahora estas oficinas quedaron dentro perímetro de seguridad y a veces hasta se les impide ingresar a su puesto de labores; a veces, cuando  los ciudadanos intentan llegar a esa oficina a interponer alguna denuncia, no se les permite la entrada.

En las instalaciones centrales de la Policía Nacional, en plaza El Sol, el muro perimetral de 300 metros de su parte frontal, cuya mayor altura era de metro y medio y  tenía verjas, ahora se levanta uno de bloques y concreto, de una altura no menor de tres metros. 

La Alcaldía se refuerza 

En la Alcaldía de Managua hay un reforzamiento de líneas de alambres de púas en las oficinas edilicias, en la zona donde antes estaba el ranchón.

En los accesos viales hay retenes metálicos y en la parte este de las oficinas de la municipalidad del edificio del Centro Cívico, en el módulo II Camilo Ortega, comenzaron a levantar muros de bloques y piedras canteras acostadas, mientras tienen centenares de adoquines que daban protección provisional. Otros lotes de piedras canteras fueron bajados en el lugar, que seguramente serán utilizados en el perímetro del Centro Cívico.

Las medidas de seguridad se incrementaron a partir de las protestas estudiantiles de abril, y grupos trabajadores de obras y limpieza de los planteles recibieron órdenes de  hacer labores de vigilancia en medio de pequeñas barricadas. Aunque el fin de semana no había más que vigilancia de los guardas profesionales, había personal trabajando en la instalaciones de los muros.

Previo a la marcha del 30 de mayo, las medidas de seguridad institucionales comenzaron a ser reforzadas. Hasta el momento, a pesar de la situación y los choques con los grupos progubernamentales, estas instalaciones no han sido afectadas por los protestantes.

Otras instituciones importantes, como la Asamblea Nacional, mantienen sus edificios sin cambios significativos.