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El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, acusó al mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, de cometer "una terrible violencia" en contra de la población.

En una declaración emitida hoy, Pence también expresó su pésame a la familia del estadounidense Sixto Henry Vera, quien murió a tiros la madrugada del sábado, en Managua.

"En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega, como todos sabemos, está cometiendo y justificando una terrible violencia en contra de su gente en los últimos días, incluyendo ataques a una protesta pacífica durante la celebración del Día de las Madres en ese país que dejó cientos de heridos y asesinados a casi una docena de personas inocentes", dijo Pence.

El pasado 30 de mayo, al terminar una marcha de las madres en Nicaragua, un ataque armado dejó en Managua al menos a 8 personas asesinadas a tiros, y por la noche, en el resto del país, otras 8 fallecieron en ataques armados.

La acción causó repudio nacional e internacional. Los protestantes acusan a policías y fuerzas parapoliciales de haber cometido el ataque armado.

"Los Estados Unidos y nuestros aliados deben hablar al unísono y decirle al gobierno de Ortega: La violencia debe terminar, y la violencia debe terminar ahora", remarcó Pence.

La represión en Nicaragua ha dejado a unas 130 personas muertas, desde que comenzaron las protestas el 18 de abril, según organismos locales e internacionales defensores de los derechos humanos.

"Los Estados Unidos apela al gobierno de Ortega para que detenga estos ataques a protestantes pacíficos y defienda los derechos básicos de sus ciudadanos, y que Nicaragua regrese hacia una democracia", concluyó Pence.

Esta noche, la OEA aprobó una resolución en la cual llama a Nicaragua a buscar una solución pacífica a sus crisis, y suspender los actos de violencia.