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Dos activistas de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH)  y dos manifestantes que participaban de un tranque en el empalme de Boaco el pasado 25 de mayo, deberán descontar 10 días de prisión preventiva.

Así lo decidió este martes el juez Carlos Solís, quien les dictó prisión preventiva después de aceptar la acusación que la Fiscalía presentó contra William Ampié Picado, Julio Ampié Machado, Julio Ampié Toledo, Reynaldo Lira Luquez y Cristopher Enríquez Ampié, este último no ha sido capturado.

En la acusación presentada en el Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, la Fiscalía le atribuye a Cristopher Enríquez Ampié el delito de asesinato en perjuicio de Jorge Gastón Palacios.

En la acusación se asegura que Cristopher Enríquez fue quien disparó con un arma de fuego no establecida contra un grupo de manifestantes sandinistas, hiriendo de muerte, en el tórax, a Jorge Gastón Palacios.

La víctima mortal y otros 39 partidarios del partido gobernante  Frente Sandinista llegaron hasta el empalme de Boaco a “persuadir” a quienes estaban en un tranque para que desistieran del mismo, según la acusación fiscal.

Defensores de Derechos Humanos

En lo que refiere a Jaime Ampié Toledo (coordinador del voluntariado) y Julio Ampié Machado (promotor de los derechos humanos de la ciudad), la Fiscalía les atribuye los delitos de lesiones graves y exposición de personas al peligro.

Los dos activistas de la CPDH en Boaco habrían disparado en contra de los simpatizantes sandinistas, según el extenso escrito acusatorio del Ministerio Público. 

A Jaime Ampié Toledo y Julio Ampié Machado, la Fiscalía les atribuye el delito de lesiones en perjuicio de Jeffrey Sevilla, Luis Enrique Ochoa y David Hernández López, todos estos partidarios del FSLN.

Los otros acusados

El tercer acusado que quedó en prisión preventiva es William Ampié Picado, quien enfrenta cargo por homicidio frustrado en perjuicio de Norman Roberto Rodríguez, a quien le habría disparado con un arma de corto calibre.

El único que se salvó de quedar preso es Reynaldo Luquez Lira, quien fue acusado por amenazas con arma de fuego; esto porque el juez Carlos Solís rechazó la acusación presentada en su contra por considerar que la misma no llenaba los requisitos exigidos por el Código Procesal Penal (CPP).