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  • EFE

La Fundación Violeta Barrios de Chamorro, fundada por la expresidenta de Nicaragua que le dio su nombre, condenó hoy la "persecución política" del Gobierno de Daniel Ortega "a líderes de opinión pública", en medio de una crisis sociopolítica que ha cobrado al menos 127 vidas.

"Condenamos enérgicamente la persecución política y las tácticas intimidatorias que se develan con las actuaciones del Gobierno en contra de líderes de opinión pública, directores de medios, y periodistas", señaló la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, en un comunicado.

La Fundación resaltó de manera especial al director ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Félix Maradiaga y al director de Radio Darío, Aníbal Toruño. Maradiaga fue acusado por la Policía Nacional como cabecilla de una banda del crimen organizado que estaría detrás de delitos de narcotráfico, terrorismo, asesinato y robo, entre otros.

Toruño ha sido víctima de atentados contra su vida y la de su equipo periodístico, así como de la quema de la Radio Darío "por grupos afines al Gobierno" en la ciudad de León, 97 kilómetros al noroeste de Managua.

"Esta táctica, lo único que pretende es criminalizar la protesta ciudadana y sembrar temor para callar las voces de todo aquel que demande justicia y democratización en Nicaragua desde diferentes espacios públicos y privados", resaltó la Fundación.

La organización no gubernamental también condenó y lamentó "la escalada de actos represivos y los ataques constantes a las ciudades de Masaya y Granada, cuyos pobladores han sido asediados, atacados y algunos asesinados, por agentes policiales, turbas afines a la Juventud Sandinista".

Además se solidarizó con los familiares de los más de un centenar de fallecidos durante la crisis, demandó la liberación de manifestantes detenidos, y reclamó al Gobierno que cumpla las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que llama a detener los actos represivos.

La Fundación Violeta Barrios de Chamorro funciona bajo los principios que rigieron el Gobierno de la expresidenta entre 1990 y 1997, quien logró establecer la paz y la democracia en Nicaragua tras décadas de guerras internas y presidentes que se negaban a dejar el poder.

Hoy se cumplen en Nicaragua 50 días de una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 127 muertos y más de un millar de heridos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Las protestas contra Ortega comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se han convertido en una reclamación que pide su renuncia entre acusaciones de abuso de poder, ejecuciones extrajudiciales y corrupción.