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  • EFE

Masaya es un pueblo de raíces indígenas, el primero que se sublevó contra la dictadura somocista y que ahora se levanta contra el gobierno de Daniel Ortega, pese a que el mandatario insistente en "aplastar" la resistencia.

Es un pueblo formado por antiguas tribus chorotegas, también conocidas como dirianes, que conservan una "fuertísima relación comunitaria", explicó a AFP la historiadora y exguerrillera Mónica Baltodano, ahora opositora de Ortega.

Masaya es un departamento con nueve municipios autosuficientes que producen su propio alimento, como granos y verduras, un centro de artesanos y gente laboriosa, dijo Baltodano, exmiembro de la Dirección Nacional del gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda).

En uno de sus municipios, Catarina, reinó el aguerrido cacique Diriangén, cuya rebeldía -según se dice- heredaron los habitantes del combativo barrio Monimbó de Masaya.

En febrero de 1978, los monimboceños se alzaron contra la dictadura de Anastasio Somoza sin la dirección de la entonces guerrilla sandinista. "Levantaron sus propias barricadas para defender al pueblo de las agresiones de la guardia", recordó Baltodano.

Y el 27 de junio de 1979 miles de combatientes sandinistas se replegaron en silencio por la noche de Managua a Masaya, en medio de la represión de Somoza, para oxigenar a sus fuerzas antes de la insurrección final.

Cuando la Guardia Nacional se dio cuenta, los bombardeó con aviones, lo que sería recordado como "el repliegue", que los sandinistas conmemoran todos los años.

Los de Masaya luego se sumaron a la insurrección popular que encabezó el FSLN contra la dictadura somocista, derrocada el 19 de julio de 1979.

Actualmente Masaya es considerado "el motor" de las protestas contra el gobierno de Ortega, por su resistencia y rebeldía. Iniciadas el 18 de abril, las manifestaciones han dejado unos 120 muertos en el país.

"Hay un espíritu de solidaridad entre ellos que es muy especial. Cuando golpean uno de sus barrios, sienten que es atacada" toda la comunidad, dijo Baltodano.

El gobierno ha querido "aplastar a Masaya porque es ejemplo de resistencia cívica, creen que al aplastarlos a ellos van a aplastar las protestas en el resto del país", indicó.

El departamento de Masaya alberga a más de 300.000 habitantes, de los cuales unos 100.000 viven en la cabecera del mismo nombre.

En uno de sus municipios, Niquinohomo, nació en 1895 el héroe nacional, Augusto César Sandino, un pequeño y valiente campesino que formó y dirigió un ejército popular para luchar contra la ocupación estadounidense el siglo pasado.

Masaya también es un atractivo turístico por su historia y su mercado de artesanías, que ha sido destruido en las protestas, como por su proximidad al volcán Masaya, uno de los pocos en el mundo con actividad de lava en su interior visible desde el cráter.