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El ataúd de Jorge Zepeda, el último manifestante muerto en Masaya en el contexto de las protestas antigubernamentales, salió de su casa, en el barrio Países Bajos, y cruzó las decenas barricadas que hay desde allí hasta el Cementerio Central de la ciudad.

Zepeda, de 33 años, murió la tarde del miércoles junto a una barricada que defendía de los ataques de grupos armados y agentes policiales contra pobladores de Masaya que tienen tomada la ciudad. Ocurrió en el sector donde está el comisariato de la Policía Nacional.

“Fue un tiro muy certero, su muerte fue inmediata”, aseguró uno de sus hermanos durante el entierro, y agregó que agentes policiales le tiraron a Zepeda una bomba de una libra que lo aturdió y después recibió un balazo en la frente cuando intentaba incorporarse para disparar un mortero.

Zepeda, conocido como “Chabelo”, tuvo una participación activa en las protestas desde que iniciaron en todo el país, el 18 de abril, dijo uno de sus hermanos menores. De hecho, ya había sido herido por balines y dos de estos aún los tenía alojados en el cuerpo.

El comercio está prácticamente paralizado en Masaya. Los únicos que abrieron sus puertas ayer fueron comiderías y farmacias, y una que otra ferretería o relojería. Óscar Sánchez/END

“¡Presente!”, gritaban los amigos y familiares de Zepeda tras gritar su nombre, cuando sepultaban su cuerpo. También acompañaban el grito decenas de personas que asistieron al cementerio y decían no estar de acuerdo con la represión de las protestas.

Los manifestantes aseguraron que no moverán las barricadas, que calculan están ubicadas en el 90% de los barrios de Masaya.

Los tranques alrededor de la ciudad también se han fortalecido. Desde Managua, los tranques inician en el kilómetro 14, antes de la rotonda de Ticuantepe, y en Nindirí hay barricadas cada medio kilómetro hasta llegar a la ciudad.

Expectantes

Aunque no hubo ataques este jueves durante el día, ni se registraron heridos en los enfrentamientos de la noche del miércoles, los pobladores se mantienen a la expectativa de posibles confrontaciones. En esta ciudad, solo entre el sábado y el lunes hubo diez muertos, lo que elevaría a más de 15 la cantidad de fallecidos en Masaya desde que iniciaron las protestas.

El comercio está prácticamente paralizado. Los únicos que abrieron sus puertas ayer fueron las comiderías y farmacias, y una que otra ferretería o relojería. Algunos vendedores del Mercado Central continúan ofreciendo granos básicos y una buena parte de los vendedores de verduras se trasladaron a la Villa 12 de Mayo.

Jorge Zepeda, de 33 años, murió la tarde del miércoles junto a una barricada que defendía de los ataques de grupos armados. Óscar Sánchez/END

Ciertos alimentos han subido de precio porque los tranques dificultan el acceso de distribuidores mayoristas a la ciudad, dijo el comerciante Luis Valle, quien señaló que algunos proveedores están llegando a la ciudad por veredas.

El gas licuado, las recargas telefónicas y la gasolina son muy escasas en la ciudad. Y los desechos empiezan a acumularse luego de una semana de que los camiones de la Alcaldía dejaron de recolectar la basura.