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Un ataque armado dejó ayer al menos a un menor de edad asesinado en Jinotega, confirmó la iglesia Católica, mientras que en Managua un grupo de encapuchados cobró una nueva víctima: un hombre al que mataron a balazos en Altamira.

El menor, murió cuando un grupo de desconocidos a bordo de una camioneta descargó disparos con armas de guerra en un barrio con manifestantes, según confirmó la Arquidiócesis de Jinotega, a 163 kilómetros al norte de Managua.

La Abraham Antonio Castro Jarquín, de 12 años, falleció producto de un impacto de bala y era habitante del barrio Carlos Rizo, confirmó el Secretario Ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva, al Canal 12.  

"Esta noche acribillaron a los muchachos que se encontraban en las calles, luchando por la libertad y la democracia", publicó el Movimiento Estudiantil 19 de Abril-Jinotega.

Chinandega despide a dos más de sus muertos en enfrentamientos 

La Diócesis de Jinotega dio a conocer la madrugada del sábado que un menor de edad murió durante un enfrentamiento. Versiones no confirmadas indican que la víctima se llamaba Abraham Jarquín Castro.

Monseñor Carlos Enrique Herrera, al frente de una delegación de la iglesia Católica en Jinotega, recorrió casi a la media noche del viernes las calles, en una camioneta gris, para socorrer a los heridos en los ataques.

"Imagen fuerte, pedimos disculpas. Joven fallecido en Jinotega. Sacerdotes lo asisten", indicaba una publicación en Facebook de la Diócesis de Jinotega, acompañada por una fotografía en la cual un religioso bendice al menor asesinado, cuyo cuerpo, sin camisa y con un pantalón, estaba en el piso, rodeado por varias personas.

Imágenes divulgadas la noche del viernes y madrugada del sábado muestran enfrentamientos en Jinotega.

Los pobladores sostienen que simpatizantes sandinistas y policías habrían comenzado un ataque a balazos.

"Esas son balas, son balas las que tiran", dice una persona que transmite el enfrentamiento, mientras otras gritan y corren para tratar de coordinar su defensa.

"Vamos, vamos, avancemos", dicen otros, durante el enfrentamiento registrado la noche del viernes.

Los opositores usaban morteros y tiradoras (huleras) para defenderse, de acuerdo con los videos disponibles.

Por su parte, la Cruz Roja trasladaba a varios heridos a los centros médicos, en medio del nerviosismo de los pobladores.

Diócesis de Jinotega emite comunicado

Monseñor Carlos Enrique Herrera, obispo de Jinotega, informó a través de un comunicado publicado en las redes sociales de la diócesis de Jinotega que le reportaron con pruebas que grupos paramilitares controlados por el gobierno municipal, atacaron los tranques que levantaron de forma pacífica los ciudadanos  jinoteganos.

Monseñor Herrera informó que los pobladores señalaron insistentemente que antimotines atacaron con armas de fuego a  los civiles que estaban en los tranques.

Según el comunicado compartido también por la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Monseñor Herrera llamó al comisionado Marvin Castro, de la Policía Nacional, y de igual forma al señor Leónidas centeno, alcalde de la ciudad, sin embargo ambos negaron su participación en actos represivos.

Ante la inquietud de la población, sobre por qué no sonaron las campanas de la iglesia para alertar de la situación, Monseñor Herrera informó que fue con el objetivo de “no exponer sus vidas al peligro, pues la ubicación de la catedral en Jinotega y las instituciones que la rodean se encuentran en un punto vulnerable”.

Managua

Por otro lado, en Managua, un joven murió al recibir un disparo de arma de fuego en el cuello.

Las primeras versiones, no confirmadas de forma oficial, indican que esta persona sufrió el ataque a balazos en el sector de Altamira, por parte de motorizados encapuchados, quedando su cuerpo tendido sobre la calle.

Imágenes divulgadas muestran que este joven tenía sobre su hombro derecho el tatuaje de una flor.

Estas muertes en Jinotega y Managua se dan en un contexto de crisis en Nicaragua, país en el cual las protestas que comenzaron el 18 de abril han cobrado la vida de más de 130 personas.

Además, el diálogo nacional sigue en un impasse, pues la Conferencia Episcopal de Nicaragua está a la espera de una respuesta del mandatario, Daniel Ortega, a una propuesta de agenda de debate, que incluye la democratización de este país.