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La acusación contra cuatro activistas de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), por delitos que van desde amenazas de muerte con arma de fuego hasta asesinato, ha pasado de un juez a otro.

En el transcurso de 24 horas la acusación pasó del Juzgado Décimo al Séptimo de Distrito Penal de Audiencia de Managua.

El “boleo” con el expediente judicial inició el pasado martes cuando el juez Décimo Distrito Penal de Audiencia de la capital, Carlos Solís, decidió inhibirse de oficio, es decir, sin que ninguna de las partes lo solicitara.

El juez Solís remitió el caso a la Oficina de Recepción  y Distribución de Causas y Escritos (Ordice) donde fue asignad al juez Séptimo Distrito Penal de Audiencia de la capital, Abelardo Alvir Ramos, quien de inmediato también se inhibió del caso alegando que el procedimiento utilizado para su asignación no es la correcta.

El juez Abelardo Alvir explicó que su colega Carlos Solís debió remitir el expediente al Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) donde los magistrados de cualquiera de las dos salas penales iban a decir si aceptaban o rechazaban la inhibitoria.

Los magistrados del TAM una vez que revisaron las inhibitorias de los jueces Carlos  Solís  y Abelardo Alvir dieron la razón a este último y asignaron la causa al juez suplente Félix Salmerón.

Los  magistrados además ordenaron que la causa siga radicada en el Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencia de la capital y se mantenga el 13 de junio como fecha para la audiencia inicial para William Ampié Picado, Julio Ampié Machado y Julio Ampié Toledo.

En el caso  Cristopher Enríquez Ampié existe orden de captura por asesinato en perjuicio de Jorge Gastón Palacios.

Por su parte, el abogado Julio Montenegro de la CPDH denunció que la Policía se niega a cumplir con  la orden de libertad a favor de  Reynaldo Lira Luqués para quien el juez Carlos Solís rechazó la acusación por amenazas de muerte con arma.