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Shester Javier Chavarría Jerez, de 19 años, el joven que murió de dos impactos de bala cuando vigilaba la barricada en la UNAN-Managua, fue sepultado en la madrugada de este sábado en el cementerio de Jocote Dulce.

En el ataúd, familiares y amigos escribieron frases de despedida y la promesa de no olvidarlo. Más tarde, comerciantes, amigos y conocidos se reunieron en la casa del barrio El Progreso, donde Shester vivía, y acompañaron a la mamá, Meylin Jerez, a depositar flores en la tumba.

Meylin apretaba contra su pecho la bandera azul y blanco que había cobijado el ataúd de su hijo, quien desde niño trabajó a su lado en una comidería en el mercado Oriental.

Tamara Jerez Vallejos, tía de la víctima, informó que tomaron la decisión de adelantar el entierro porque el cuerpo del joven comenzaba el proceso de descomposición. “Notamos desde las 6:20 de la tarde del viernes que mi sobrino comenzó a inflamarse, por lo que se tuvo que cambiar la hora del entierro”, relató.

“Podré parecer iluso, pero espero que haya justicia y atrapen a esos simpatizantes del Gobierno que dispararon contra la trinchera en la que se encontraba mi amigo”, expresó un joven.