•   Managua, Nicaragua  |
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  • EFE

Una caravana de los Comités Azul y Blanco, cuyo objetivo es apoyar la lucha "pacífica" para lograr un cambio político y social en Nicaragua evitando el uso de la violencia, realizó hoy un paseo por Managua para llamar a la organización de los barrios.

Más de una docena de vehículos salieron a primera hora de este domingo de las inmediaciones de un céntrico hotel capitalino para recorrer varios barrios con sus banderas, aunque no detallaron la ruta por motivos de seguridad.

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Una integrante de estos comités, grupos autoconvocados que se organizan para proteger sus barrios y comunidades para evitar saqueos, hostigamientos y violencia contra las personas, llamó a la organización, pues a su juicio se trata de un elemento indispensable para volver a conseguir que las calles sean "del pueblo" y resolver la crisis sociopolítica.

Esta mujer, oculta bajo una pañoleta, recordó que el presidente Daniel Ortega está "dispuesto a usar todos los mecanismos en su poder" para seguir instaurando el miedo, pero advirtió que ahora está solo, "sin aliados" y que solo puede "difundir el terror" con sus grupos de "criminales y corruptos".

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Antes de que partiera esta caravana, los organizadores repartieron unos folletos informativos en los que se explica cómo organizar un comité, cuál es su misión y cómo son las normas de funcionamiento y protección para los tranques (bloqueos).

Manifestantes piden justicia por los asesinados, detenidos y fallecidos por la violenta represión del gobierno de Daniel Ortega.

Todo ello se organiza bajo el lema "Nicaragua libre. Solo el pueblo salva al pueblo".

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Nicaragua, que hoy cumple 54 días de la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años 80, está a la espera de que el presidente Daniel Ortega responda a una carta que los obispos le entregaron con una propuesta de "democratización" del país, ante lo cual pidió tiempo para "reflexionar".

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.