•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los miembros de la Alianza Democrática Nicaragüense (ADN), conformada por nicaragüenses que residen en Washington, Estados Unidos, seguirá presionando a los representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en esa ciudad, para que exijan al Gobierno de Nicaragua que adelante las elecciones, con el fin de democratizar el país.

“Dado que estamos en un lugar estratégico, en la capital de los Estados Unidos, seguiremos presionando a los organismos internacionales para que se pronuncien en contra de la dictadura de (Daniel) Ortega, que la declaren una dictadura, que pongan presión para que llamen pronto a elecciones supervisadas”, explicó a El Nuevo Diario el nicaragüense Roberto Carlos Pérez, miembro activo de la ADN y residente en ese país desde hace 30 años.

Los integrantes de esta alianza también demandan a la OEA que no “siga avalando” al presidente Daniel Ortega ni los procesos electorales que se han realizado en los últimos años en Nicaragua.

Desde el inicio de las protestas, el pasado 18 de abril, un grupo de nicas residentes en Washington y en estados aledaños, como Massachusetts, Nueva York y Nueva Jersey, se han autoconvocado para realizar plantones en las afueras de la sede de la OEA y de la embajada de Nicaragua en Estados Unidos.

Quienes han organizado las manifestaciones han sido jóvenes, en su mayoría, pero también han participado nicas de todas las edades y se han unido otros latinoamericanos que viven en Estados Unidos, originarios de países como Venezuela y Ecuador, explicó Pérez.

“Mientras las cosas sigan como están en Nicaragua, nosotros no vamos a parar de presionar a los congresistas acá para que se pronuncien en contra del régimen de Ortega”, añadió Pérez.

Dijo que lo que quieren es que Nicaragua se democratice lo antes posible, que Daniel Ortega se vaya del poder y que responda ante los organismos internacionales.

El pasado jueves 31 de mayo, la ADN transmitió un video en vivo cuando un grupo de nicaragüenses encaró a Luis Almagro, secretario de la OEA, sobre el actuar de la organización frente a la crisis que enfrenta Nicaragua, que ha dejado al menos 138 muertes y centenares de heridos.