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En la madrugada de este domingo, desconocidos forzaron la puerta de la sacristía de la capilla San Miguel Arcángel, del reparto José Benito Escobar en León, sustrajeron varios objetos religiosos y ensuciaron con excremento el interior del templo.

El obispo de la Diócesis de León, monseñor César Bosco Vivas, condenó el hecho y calificó como una profanación en contra de la Iglesia católica, y por la tarde ofició una eucaristía de desagravio a Jesús Sacramentado, en el mismo templo religioso.

“Se profanó a Jesús Sacramentado, llena de tristeza a la Iglesia y a todo buen católico; de momento confió de que se investigue cuál es el origen y quiénes pueden ser los autores de esta profanación sacrílega y de este robo, porque se llevaron parte de la custodia y del copón”, afirmó monseñor Vivas, quien reiteró que se trata de una profanación dolorosísima.

El obispo Vivas afirmó que los profanadores dejaron suciedad (excremento), es algo verdaderamente diabólico, esto me revela que estamos llegando en Nicaragua a una situación de irrespeto a todo el mundo, no solo a las imágenes de Dios que son los seres humanos, sino al mismo Dios, en el sacramento de amor que es la sacristía”, dijo.

“Es la hora de llamar a una reflexión serena a la feligresía, especialmente a todas las personas de buena voluntad, que nos demos cuenta de que estamos conduciendo al país a una anarquía, a un reino de oscuridad, de odio, que se revelan en muertes terribles de seres humanos y en profanaciones tan dolorosas como estas”, enfatizó el obispo este domingo al culminar la eucaristía en la Basílica Catedral.

Alex Caballero, uno de los seminaristas de la Diócesis, expresó que los desconocidos ingresaron a la sacristía de la capilla en horas de la madrugada.José Luis González/END

El prelado animó a la feligresía a orar para que estas acciones no se repitan, sino que también el espíritu maligno,  definitivamente deje en paz a Nicaragua, en el sentido de que cesen los rencores, la venganza, la violencia y de alguna manera lleguemos todos a entendernos para construir lo que Dios tanto quiere, una relación fraterna entre todos los que decimos que somos creyentes y cristianos.

Alex Caballero, uno de los seminaristas de la Diócesis, expresó que los desconocidos ingresaron a la sacristía de la capilla en horas de la madrugada, forzaron la puerta y desprendieron una lámina de zinc del techo.

Caballero detalló que se llevaron la base de una de las custodias, el audio de la capilla, uno de los copones y dejaron daños en uno de los corporales, que estaba embarrado de excremento.

El obispo Vivas afirmó que los profanadores dejaron suciedad (excremento), es algo verdaderamente diabólico

El seminarista expresó que es la primera vez que el templo ha sido profanado de esta manera, aunque en otras ocasiones han intentado ingresar.