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La noche del sábado Víctor Cabrera,  de 39 años, murió de un disparo en el rostro,  según testigos, el crimen fue cometido por tres hombres que se movilizaban en dos motos, los que se llevaron la moto que conducía la víctima y un arma que portaba. 

Cabrera fue encontrado la madrugada de ayer, tirado en una de las aceras del barrio Venezuela, cerca del mercado Periférico. Pobladores que viven cerca de dicha zona, aseguraron que entre las 11 y las 12 de la medianoche, escucharon una detonación. Sin embargo, por temor, no salieron a ver lo que sucedía.   

Minutos después, observaron el cuerpo de Cabrera ensangrentado. Un testigo que pidió el anonimato narró que vio el momento en que hombres a bordo de motos  interceptaron  a la víctima y lo hicieron bajarse de la misma para después darle un tiro en la cabeza. En la escena del crimen, aún quedaba la mancha de sangre; sin embargo, no había casquillo de balas. 

Los pobladores aseguraron que una ambulancia llegó al lugar, pero que no lo quiso recoger porque ya estaba fallecido. Afirmaron que la policía ni siquiera se hizo presente. El cuerpo de Cabrera estuvo tirado hasta las 3:00 a.m. cuando los familiares llegaron a retirarlo. 

Le roban el arma

Karla Vílchez, esposa del occiso, afirmó que a este le robaron su moto y su arma, una pistola 9 milímetro. La cartera con todos sus documentos aún estaban con él, aseguró Vílchez. “A mí me vinieron a avisar en la madrugada gente que lo vio tirado, supieron la dirección por sus documentos”, afirmó. 

El cuerpo de Cabrera fue llevado por su familia al Instituto de Medicina Legal (IML). La autopsia refleja que el hombre recibió un disparo en la mejía derecha que salió por un extremo del cuello.     

Según Vílchez, el sábado por la tarde recibió una llamada de Cabrera, quien dijo que se dirigía a un centro comercial a vender su motocicleta. “La última vez que estuvo conectado a WhatsApp fue a las 9:50 p.m.”, declaró. 

La viuda interpuso la denuncia ante la policía del Distrito V. “Ellos no me dieron el acta de la denuncia y pregunté a uno de los investigadores que si el disparo pudo haber sido hecho de largo y me dijo que fue de cerca”, afirmó. 

Cabrera era electricista y deja a tres hijos, dos de ellos menores de edad. Él vivía en el barrio El Edén.